Información útil para disfrutar de San Javier

Datos importantes a tener en cuenta para conocer cada rincón de San Javier. 

CÓMO LLEGAR: En auto se demora alrededor de tres horas. Primero se llega a Carlos Paz, y después de Icho Cruz hay que tomar la ruta E 34 hasta Mina Clavero cruzando las Altas Cumbres. Desde ahí, ir por la ruta 14 en dirección sur hasta San Javier.

En colectivo se puede ir desde Córdoba con la empresas Panaholma o Coata, entre otras, hasta Villa Dolores (cuatro horas, $ 245) y desde ahí tomar otro colectivo a San Javier (20 minutos, $ 30).

PAISAJES. A paso lento en San Javier.

PASEOS: Además del trekking al Champaquí, existen opciones de menor dificultad y que no requieren de un guía. Por ejemplo, el ascenso al Puesto Ferreyra y al Cerro de la Cruz. Son seis kilómetros en subida y de dificultad media, que se hacen en unas dos horas y media.

También se puede pasear por la Quebrada de Ambrosio, un hermoso lugar para pasar la tarde al lado del arroyo de San Javier (una hora y media a pie en dirección al Balneario Municipal).

En los comercios que rodean la plaza se ofrecen excursiones como cabalgatas ($ 170 por hora), paseos en 4x4, diferentes circuitos de trekking y propuestas de turismo rural.

ALOJAMIENTO: Se puede encontrar hospedaje desde $ 1.200 para dos personas. La hostería Amelie dispone de cómodas habitaciones dobles con un abundante desayuno serrano a $ 1.300 y cabañas a $ 1.800. Incluye servicio de mucama, excelentes vistas al Champaquí, parque con piscina y cálida atención.

GASTRONOMÍA: Algunos platos típicos de la región son chivito a la parrilla, humita en chala y empanadas criollas, y se utilizan a menudo plantas aromáticas como tomillo, orégano, salvia, menta y peperina. En el bodegón serrano La Caprichosa (a 50 metros de la plaza sobre la ruta 14), el menú del día incluye entrada, plato principal, bebida y postre por $ 180. Empanadas criollas fritas y raviolones de chivo con salsa mixta son la especialidad de la casa

MÁS DATOS: sanjavieronline.com.ar.

Ideas: Imperdibles

Montañas de colores y punto de encuentro.

El atardecer al revés. San Javier es un pueblo tan especial que, cuando cae el sol, hay que mirar para el lado opuesto para no perderse la hora mágica en la que las montañas cambian de color. Primero son naranjas, luego rosas, después violetas y, al final, azules como la noche.

La Pulpería. Como si el tiempo no existiese, la pulpería del pueblo mantiene sus costumbres y tradiciones intactas. Es un imprescindible lugar de encuentro, que mantiene vivo el espíritu del lugar y su gente.