Fusión de historia y tradición

A 50 kilómetros al norte de Córdoba capital, Colonia Caroya y Jesús María, hermanadas en un mismo conglomerado urbano, se presentan como eje estratégico de otras propuestas.

Colonia Caroya fundada por inmigrantes italianos (friulanos) hacia fines del siglo 19, da la bienvenida al viajero con la avenida San Martín cubierta de inmensos plátanos que forman un túnel de más de 10 kilómetros de longitud.

Acompañan esta vía destacados hitos como el Oratorio San Roque, la iglesia Nuestra Señora de Monserrat y el Monumento a los Inmigrantes.

Incursionar por las calles laterales a la avenida premia con las postales más típicas como viñedos, plantaciones frutales y casonas típicas enmarcadas por interminables acequias recuerdan la epopeya de los pioneros.

La Casa Copetti (Museo Permanente de la Friulanidad), en calle 60 (N) 590 es un claro testimonio de la labor de los primeros colonos. La antigua casa de pioneros fue restaurada y permite revivir las escenas cotidianas de los inmigrantes y sus actividades productivas.

Horario: de martes a domingo de 10 a 18. Entrada: . Menores de 12 años gratis. Informes en el teléfono (03525) 46-5555.

Por su parte, Jesús María, surgió en torno a la estancia jesuítica del mismo nombre en el siglo XVI y alcanzó el rango de ciudad a partir del trazado de las líneas del ferrocarril del Norte a fines del siglo 19 cuando se lotearon los terrenos colindantes a la estación del ferrocarril.

En una visita a la ciudad es recomendable conocer el anfiteatro José Hernández, a pocos metros del río Jesús María. Es símbolo de la ciudad y cada verano es sede del Festival Nacional de Doma y Folklore.

Del mismo modo, la emblemática Torre de los Céspedes, en Cástulo Peña al 400, es un singular castillo de fines de siglo 19 con rasgos propios de la arquitectura alicantina.

Estancias y Camino Real. La estancia Caroya es el punto de partida ideal para comenzar a desandar el antiguo Camino Real. La estancia, además de haber sido el primer establecimiento productivo rural de los jesuitas (1616), tuvo otros dos importantes capítulos de la historia: durante la guerra de la Independencia fue fábrica de armas blancas para el ejército del Norte (1814-1816); y en 1878, Hotel de los Inmigrantes.

Ubicación: ruta E-66 s/n, Colonia Caroya.

Horario: de martes a viernes de 9 a 17.30 y sábados, domingos y feriados de 9 a 14.30. Lunes cerrado. Entrada . Menores de 12 años gratis. Estudiantes sh,50.

Con rumbo norte, el trazo del Camino Real conduce a la estancia jesuítica Jesús María (sede del Museo Jesuítico Nacional), también Patrimonio de la Humanidad. Esta finca fue el segundo centro productivo organizado por la Compañía de Jesús en Córdoba en los siglos XVII y XVIII. Dedicada a la actividad agrícola ganadera, se destacó por sus viñedos y los exquisitos vinos producidos en su bodega. Fue en esta estancia donde se elaboró el famoso “Lagrimilla de Oro”, primer vino americano servido en la mesa del rey de España.

Dónde: en Pedro de Oñate s/n (Camino Real).

Teléfono (03525) 42-0126.

Horario: martes a viernes de 9 a 11 y de 14.30 a 17.30 y sábados, domingos y feriados de 15 a 16.30, con reserva.

Entrada general , menores de 12 años, gratis estudiantes y jubilados, .

A cinco kilómetros hacia el norte de la estancia por el Camino Real, se arriba a Sinsacate. La Posta de Sinsacate, actualmente Monumento

Histórico Nacional, parece aguardar la llegada de algún antiguo viajero a caballo o en diligencia. En la capilla de la posta fueron velados los restos de Facundo Quiroga, asesinado en 1835 en Barranca Yaco (a ocho kilómetros al norte), donde un monolito recuerda el hecho histórico.

Allí se presentan dos alternativas: seguir por el Camino Real al norte hasta la localidad de Sarmiento (10 kilómetros), donde está la Posta de

Los Talas y el Algarrobo Histórico o regresar unos metros hasta el cruce del camino hacia el oeste se dirige a Santa Catalina (19 kilómetros) donde está la tercera estancia jesuítica.

Fiesta de las Comidas Típicas. En la fecha y los próximos sábado 24 y domingo 25 desde el mediodía y hasta la noche se realiza la Fiesta de las Comidas Típicas Caroyenses en el Bochas Sport Club, con el propósito de revalorizar la cultura y costumbres que trajeron los inmigrantes.

El programa se desarrolla en  salones calefaccionados y con capacidad para 1.200 personas en los que se realizarán espectáculos de música, danzas y baile. De manera paralela,   exposición y venta de productos regionales y artesanías, proponen regresar a casa con productos típicos. En la fiesta se degustan picadas, especialidades friulanas, pastas caseras, postres típicos y vinos de las bodegas de Colonia Caroya.

Entradas: mayores de 10 años, . Informes en el teléfono (03525) 46-5700. E-mail:
culturayturismo@coloniacaroya.gov.ar