Cuatro acueductos que cuenta la historia de Córdoba

Un acueducto jesuita se cuenta entre sus atractivos. (Instagram: @turismostarosa)
Un acueducto jesuita se cuenta entre sus atractivos. (Instagram: @turismostarosa)

Saldán, Calamuchita y Córdoba Capital resguardan algunas obras arquitectónicas que fueron clave para el crecimiento de la provincia.

En distintas latitudes de Córdoba hay acueductos que son obras arquitectónicas que resisten el paso del tiempo.

Lejos del aprovechamiento turístico y recreativo que tienen en la actualidad, estas bellezas fueron pensadas por ingenieros en épocas en que las ciudades se desarrollaban.

Acueducto. Entre una abundante vegetación y el paso del arroyo Saldán, se conforma una linda postal muy cerca de la ciudad capital.
Acueducto. Entre una abundante vegetación y el paso del arroyo Saldán, se conforma una linda postal muy cerca de la ciudad capital.

Los acueductos existen desde la antigüedad: específicamente, fueron los ingenieros romanos quienes inventaron este sistema de abastecimiento urbano de agua corriente a una ciudad.

También con ellos se desarrolló la agricultura y cientos de acueductos y acequias construían un tejido que garantizaba el líquido vital.

Para que Córdoba se desarrollara, fue fundamental aprovechar al máximo el caudal de los pequeños ríos y arroyos, y no fue hasta la construcción del dique San Roque y el dique Mal Paso que este desarrollo pudo alcanzar su esplendor.

Antes, los jesuitas habían realizado obras para manejar las aguas, como dan testimonio los sistemas de baños que se encuentran en las estancias jesuíticas: el Tajamar de Alta Gracia o en la desaparecida Estancia de San Javier de Calamuchita.

Visitarlos puede ser un buen motivo para organizar una escapada en el día.

El Calicanto Jesuita, en Santa Rosa de Calamuchita

El Calicanto Jesuita de Santa Rosa de Calamuchita. (Foto: Turismo Santa Rosa)
El Calicanto Jesuita de Santa Rosa de Calamuchita. (Foto: Turismo Santa Rosa)

Es súper conocida la historia jesuítica en la provincia de Córdoba. Tanto la flamante Manzana Jesuítica ubicada en el Centro Histórico de la Córdoba Capital, como el complejo de las cinco estancias ubicadas en diferentes puntos de la provincia son nuestro Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Sin embargo, poco se sabe de la Estancia de San Javier en Calamuchita.

Ésta fue la sexta estancia que formó parte de aquel fabuloso sistema productivo de los jesuitas, pero que no resistió el paso del tiempo al estar construida íntegramente de adobe.

En los predios de aquella estancia, el único testigo en pie de la obra jesuítica es este antiguo puente acueducto que atraviesa el Arroyo Seco. Se utilizaba para el riego de las huertas en toda la región.

Al Calicanto se accede caminando, en auto o en bicicleta. Está a sólo 3 kilómetros del centro de la ciudad de Santa Rosa de Calamuchita y es hoy uno de los lugares más interesantes de visitar.

Acueducto de Villa Warcalde

Imponente construcción que te transporta como si pudieras observar un acueducto romano, esta excepcional obra de ingeniería aún emociona a los habitantes de Villa Warcalde, cuya historia se remonta al siglo XVII.

En este lugar se construyó un puesto jesuítico, que se encuentra en ruinas. Luego el Molino de Torres, para otorgarle un carácter productivo. Después la zona fue reconocida por las quintas y huertas, cuyas propiedades surcadas por acequias proliferaron a fines del siglo XIX, gracias a la inauguración del  imponente acueducto.

Las Siete Alcantarillas, en el Parque de la Cañada

Los ocho arcos de ladrillo abovedado que sostienen el acueducto se ubican en el punto exacto en que el Canal Maestro Sur se cruza con el arroyo La Cañada.

Es una obra de 1889 que utilizó cementos y cales locales y marcó la impronta productiva del cordón verde cordobés.

Acueducto Las Siete Alcantarillas, en el Parque La Cañada. (Foto: archivo / La Voz)
Acueducto Las Siete Alcantarillas, en el Parque La Cañada. (Foto: archivo / La Voz)

Se accede libremente desde el Parque La Cañada, el tercero en tamaño de Córdoba Capital, que además ofrece bicisendas, circuitos deportivos, espacios de recreación y un increíble corredor de lapachos de flores blancas con más de 600 ejemplares.

Acueducto de Saldán, postal única hacia las sierras

Los clásicos paseos domingueros suelen llevar a los turistas y a los mismos cordobeses hacia las cercanas sierras.

Es un clásico la visita al Dique San Roque, pero no es tan clásico realizarlo por un camino alternativo a la autopista.

Acueducto de Saldán.
Acueducto de Saldán.

Saliendo de la ciudad de Córdoba por la zona norte, siguiendo la avenida Ricardo Rojas, la ruta se vuelve sinuosa y de pronto, sin aviso, después de una pronunciada curva aparecen los altísimos arcos de ladrillo. Imponentes.

La parada es obligada. Al costado del camino se puede dejar el auto y caminar por debajo de los arcos o remontar el arroyo Saldán para obtener las mejores fotos.

Se pierde la noción del tiempo en el lugar, por lo que en este punto se puede decidir quedarse a tomar unos mates o continuar hacia el destino original.

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