Cavernas El Sauce: un mundo subterráneo reinado por el silencio

Un recorrido subterráno que es toda una aventura.
Un recorrido subterráno que es toda una aventura.

Si hay ganas de hacer algo extraordinario, fuera de lo común y divertido, no hace falta recorrer demasiados kilómetros para encontrar un lugar que ofrece una experiencia única.

Hay un mundo atrapante y misterioso bajo la superficie de las sierras cordobesas. Allí el tiempo no pasa y el silencio llena todos los espacios. También la oscuridad es grande, pero no asusta, más bien abriga y juega con las luces de los cascos “tipo minero” que se utilizan para ingresar a la caverna.

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Cavernas El Sauce es uno de los pocos sitios habilitados para realizar una experiencia de espeleología en el país. Fue descubierta en la década del ´60 cuando una empresa minera excavaba la zona buscando carbonato de calcio.

Este lugar especial está ubicado en las inmediaciones de la ciudad de La Falda, en medio de la sierra y se accede por el mismo camino que lleva hasta al Dique La Falda y el embalse.

Al terminar la excursión, la merienda o el asado en el campo rodeado del clima serrano y naturaleza, es una propuesta obligada.

Galerías, salas, pasajes y túneles subterráneos tallados por el agua

Las cavernas son amplios espacios dentro de la roca que se interconecta por túneles y galerías formados por la acción del agua, ríos subterráneos o simplemente el agua de la lluvia que penetra por las fisuras de las rocas.

En el mundo las hay de todo tipo de minerales: sal, yeso, hielo, pero éstas son de carbonato de calcio. En este lugar hay tres bocas: dos de ellas son entradas o salidas y una tercera que es una ventana, la cual le permite tener mucha circulación de aire a la caverna.

CAVERNAS EL SAUCE.
CAVERNAS EL SAUCE.

El paso del tiempo también es un artista natural que ornamenta los espacios, algunos de hasta 8 metros de altura, formando las clásicas estalactitas y estalagmitas, sumando un espectáculo para el asombro.

Recorrer la sala de las fluorescencias, encontrar un color muy particular en la sala de la llave y admirarse con cientos de elititas y calcretes en formación desafiando las leyes de gravedad, completan la experiencia.

El recorrido dentro de la caverna tiene alrededor de 1000 metros y durante el trayecto se puede leer la historia geológica a través de las coralinas que con anillos de distintos colores envían sus mensajes milenarios, como que hubo bosques en los tiempos en que el hombre no pisaba estos terrenos.

Sentirse geólogo y expedicionario por un día

La caverna está habilitada para ser visitada por grandes y chicos, entre 5 y 60 años. Es importante saber que allí dentro la oscuridad es total. Las galerías son muy amplias pero algunos pasajes muy reducidos. No es apto para claustrofóbicos.

La actividad se realiza siempre acompañados por un guía profesional especializado en espeleología y el lugar provee el equipo especial que incluye un overol color anaranjado, casco con luz frontal y guantes.

Existen recorridos de diferente duración y nivel de dificultad y también la posibilidad de realizar visitas nocturnas. Los guías aseguran que si bien por dentro en la caverna reina la oscuridad tanto de día como de noche, los colores y las texturas cuando la luna brilla son diferentes.

Al final del recorrido una diaclasa gigante (roca con quiebres o fallas) indicará la chimenea que te llevará hasta la salida.

Para saber cómo reservar, consultar en la web.

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