Cabalgatas en las sierras

En Las Jarillas no tienen organizadas cabalgatas pero desde allí se pueden combinar visitas al haras de Ampascachi y tomar sus rutas de impresionante belleza y distinta duración.

En Ampascachi como en Las Jarillas, la doma también sucede a base de palabras y cariños. La diferencia es que Ampascachi tiene elaborado un protocolo de entrenamiento, el cual garantiza los resultados con tarea menos intuitiva y más metodológicas.

El domador trabaja con la misma filosofía que los encantadores de caballos de apellido Scarpati.

Los caballos peruanos de paso son algo así como la F1 en materia de razas equinas. Y en Ampascachi son alistados para  el disfrute turístico, para las cabalgatas, para acceder al paisaje en estos animales que tienen la fama de ser la silla más cómoda del mundo.

Ocurre con los peruanos de paso que tienen una morfología muy particular. Su paso puede llegar a los 22 kilómetros por hora y su movimiento hace que el centro de gravedad del animal ponga al jinete en una posición prácticamente inmóvil. Se puede andar por horas sin sentir ningún impacto en el cuerpo.

Hay cabalgatas desde medio día hasta ocho días. Se puede ir al río Los Sauces, hasta el dique La Viña, hasta la Pampa de Achala o hasta la estancia jesuítica La Candelaria.

Las opciones son variadas y los precios también, entre $ 170 las de tres horas a $ 970, dos días.