“Vibrando América”: una pareja rodando por el mapa

Solventan los gastos vendiendo artesanías. (Instagram: @vibrandoamerica)
Solventan los gastos vendiendo artesanías. (Instagram: @vibrandoamerica)

Vendieron todo y partieron en una combi reciclada por ellos mismos. Ahora disfrutan sin rutinas y con la compañía de su inseparable perrita.

Corría el año 2016, Cin y Rodri vivían en Mar del Plata cuando ella propuso vivir viajando y el plan empezó a tomar forma. Antes de salir a la ruta renunciaron a sus trabajos y vendieron todos sus muebles. Lo que en su momento fue un gran salto a lo desconocido se convirtió en un modo de vida que los hace felices.

El nido móvil

Consiguieron una casa rodante de 1981 que camperizaron ellos mismos para hacerla lo más funcional y autónoma posible. “Llevamos un panel solar, inodoro, cocinita, cortamos el techo para elevarlo cuando estacionamos para cocinar parados, hicimos giratoria una butaca, le pusimos ventanas y armonizados el espacio lo más lindo posible, tal cual una casita”, cuentan orgullosos.

La reina

Simona es la mimada indiscutida de esta familia. Es una perrita color negro muy simpática que rescataron de cachorra en un viaje, “fue un amor a primera vista mutuo”, dice Cin. “Viaja acostada en el sillon cama, también le gusta ser copiloto y disfruta mucho cada patio”, sonríe la viajera, refiriéndose a cada destino donde estacionan.

De acá para allá

En su recorrido por las rutas argentinas conocieron distintas ciudades. Aunque no pueden elegir un destino favorito, subrayan que “cada lugar tiene su encanto, y más cuando la gente se copa con lo que hacemos y somos bien recibidos y apapachados”. Cuentan lo bien que les viene recibir una invitación a hacer una pausa en la casa de alguien, darse una ducha y usar el lavarropas.

Explican que, en general, quienes los conocen se entusiasman con sus aventuras y que la combi les permite conectar con la gente de otra manera. De entre varias anécdotas, les gusta contar sobre el día que, en plena ruta, un camionero les hizo señas para que frenen: era para preguntarles cómo era la vida nómade y regalarles kilos y kilos de verduras, mientras les explicaba que él mismo soñaba con irse en combi.

La cuarentena los sorprendió en Río Negro, donde pasaron nueve meses, "fue un gran desafío en varios sentidos", cuentan. Ahora siguen de ruta, actualmente por Córdoba y, "sin prisa pero sin pausa" planean llegar hasta México,  "la idea es conocer todo lo que más podamos de los pueblos latinoamericanos", dicen. Se pueden seguir sus aventuras en sus redes.