Una vuelta por la feliz Mar del Plata

Una escultura de Marta Minujín retrata la fauna local. (MAR Museo)
Una escultura de Marta Minujín retrata la fauna local. (MAR Museo)

Entre playas, lobos marinos, buena gastronomía y actividades culturales, es fácil enteder por qué el apodo de esta ciudad remite a buenos momentos.

Es uno de los sitios turísticos más icónicos de la costa argentina. Hoy resguarda casonas históricas, colonias de animales marinos y centros de compras que se intercalan con playas y balnearios donde ir a disfrutar el calorcito. Mención aparte sus famosos alfajores.

Cultura frente al mar

Quizás el sitio cultural más conocido de la localidad sea el Museo Mar. Allí exponen referentes del arte contemporáneo y en sus salas suelen realizarse festivales artísticos. Tiene entrada libre y gratuita y se puede visitar de martes a domingos.

El paseo obligado

Casi indispensable pasar por el puerto. Allí se puede apreciar la vista que regalan los barcos de colores amarrados. Además, a corta distancia, se destacan los lobos marinos que duermen en la orilla. Cerca hay varios locales para ir comer algún plato de pesca.

Torreón del Monje

Se trata de un restaurante y club de playa ubicado en un castillo histórico, con vista al mar. Tanto para conocerlo por dentro, como para pasar por el frente y sacar una foto de su silueta, es una buena opción para tener en cuenta. Un último destacado de la ciudad son las medialunas que muchos consideran entre las más ricas del país.