Una imprenta oculta y otros detalles misteriosos de la Basílica de San Francisco de Salta

La primera etapa de la construcción de la iglesia se concluyó el año 1625. (123RF)
La primera etapa de la construcción de la iglesia se concluyó el año 1625. (123RF)

La arquitectura del templo contiene varios pasadizos y secretos. Además, su campanario ostenta un récord a nivel sudamericano.

Quienes caminan por el centro de “la Linda”, notan un edificio imponente de columnas blancas y detalles en color oro, esta es la Basílica de San Francisco, uno de los puntos más importantes de la provincia en cuanto interés histórico y arquitectónico.

Desde el paso de personajes centrales en la historia argentina como San Martín y Belgrano a detalles curiosos de su construcción, conocé estos datos que hacen a la historia del templo y la ciudad:

Escuela de la Independencia

Este convento también funcionó como instituto educativo, y adquirió en nombre de “Escuela de la Independencia” ya que varios próceres que lucharon por la soberanía del país estudiaron aquí, entre ellos Belgrano, San Martín y Güemes.

Pasadizos secretos

Uno de los grandes misterios de este lugar fue el descubrimiento de los pasajes ocultos que los Franciscanos construyeron como de refugio en épocas de guerras, invasiones o epidemias.

El campanil más alto

El edificio cuenta con un imponente campanil de 54 metros, siendo el más alto de Sudamérica. Por su altura es uno de los puntos más privilegiados para obtener una vista panorámica de la ciudad de Salta

Una campana construida con cañones

En 1813 se libró la llamada Batalla de Salta, luego de la misma, Manuel Belgrano fue a la Basílica de San Francisco y entregó los cañones utilizados a los franciscanos. El bronce de los cañones fue fundido y se usó para erigir una campana de nada menos que 1406 kg.

Una imprenta secreta

Dentro de uno de los pasajes que se encontraron ocultos entre los muros de piedra se encontró lo que sería el escritorio del Fray Luis Giorgi donde funcionaba una imprenta en la que hacían réplicas de textos y producían un diario llamado La voz Seráfica.