Una fiesta mundial

El Teatro Frank Romero Day, imponente escenario de más de 6 mil metros de superficie, que alberga a 700 artistas en escena y más de 20 mil espectadores.
El Teatro Frank Romero Day, imponente escenario de más de 6 mil metros de superficie, que alberga a 700 artistas en escena y más de 20 mil espectadores.

Al caminar por las calles de la ciudad y conversar con la gente, uno puede suponer que el calendario que se usa en Mendoza es diferente al que utiliza el resto del mundo. Todo refiere a “antes o después de la vendimia”. Todo comienza o todo termina en esos días.

Es el punto de partida o la culminación de trabajos, el inicio de proyectos y la toma de decisiones. Porque la vendimia es el momento en que se juega la suerte del paciente trabajo de todo un año. Puede aparejar el dolor y la amargura del que perdió su labor, azotado por el granizo o por la helada, o la alegría y la dicha del que tuvo su cosecha plena. Pero siempre se celebra, ya sea para agradecer y festejar o para pedir que la próxima vez sea mucho mejor.

Y de eso se trata la Fiesta de la Vendimia, convertida en parte del patrimonio y de la identidad del pueblo mendocino, en el que todos los habitantes de ese suelo, están vinculados de una manera u otra con esta industria que le dio identidad y trascendencia mundial a la provincia. Una celebración que se repite desde 1936 año tras año, cada vez más intensa, más concurrida, más sofisticada.

Dicen que la Fiesta de la Vendimia de Mendoza, es una de las cinco fiestas más grandes del planeta (al nivel del Carnaval de Río, la Fiesta del Dragón en China, el Carnaval de Venecia o la Fiesta de San Fermín, en España). Según el National Geographic, es la segunda fiesta de cosecha más importante del mundo, después del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos.

¿Es tan así? Sí. La ciudad de Mendoza, arbolada, limpia, cruzada por acequias que llevan la savia del agua vida, durante esos días recibe un mar de gente que circula, participa y disfruta. Y como hay mucho que festejar y no alcanza sólo con un día, los agasajos se reparten entre jueves, viernes y sábado. La intención del gobierno es que en el futuro, los festejos de la Vendimia duren toda la semana; seguramente será así desde el año próximo.

La Vía Blanca. El viernes por la noche, la avenida San Martín se llena de jóvenes y familias. Se ubican en las veredas para observar el paso de las carrozas que transportan a las reinas.

El desfile se llama Vía Blanca de las Reinas y reúne a más de 200 mil espectadores, mendocinos y turistas llegados de todo el mundo. Las reinas y princesas que desfilan en las carrozas, exhiben a la gente los frutos característicos de cada zona. Es costumbre arrojarlos al público como tributo y agradecimiento.

Año a año, esta costumbre se fue convirtiendo en una oportunidad para llenar canastas y bolsas, cual salida a la feria. Algunos atan canastos a la punta de un largo palo, para llegar más cerca del carromato y recibir alguna de estas ofrendas. Otros esperan pacientemente verse favorecidos en el revoleo de uvas, duraznos, almendras, botellas de vino y hasta pesados melones, que vuelan hacia la multitud.

El pasado viernes 3, quizá el carro más curioso fue el de General Alvear que, como la especialidad de la zona es la carne, llevaba en su planchada ocho costillares asándose a la cruz.

Después del desfile, la noche terminó en las mesitas de los bares de la peatonal Sarmiento o en el recital público de la plaza Independencia, con fuegos de artificio incluidos. Para unos pocos, el refugio fue la fiesta privada del hotel Hyatt Plaza, en el que un inspirado Vicentico, ofreció toda su batería de canciones. En la mañana del primer sábado de marzo, este desfile se repite y pasa a llamarse “Carrusel de las Reinas”.

El acto central. Un científico dijo que "el vino lleva consigo la alegría, es el sol embotellado". El sol de Mendoza y la alegría de su pueblo, se expresan claramente al menos una vez por año en el acto central de la Fiesta de la Vendimia.

Seguramente hay mendocinos a los que la celebración les es ajena y la miran de costado. Pero la gran mayoría del pueblo se apasiona, incluso convierten en ritual el acampar en el Cerro de la Gloria (y pasar la noche del viernes y parte del día sábado), entre fogones y carpas, esperando el momento de la Fiesta, para observarla desde lo alto del lugar. Más de 20.000 entradas se venden para el evento y otras 15.000 personas lo ven acomodadas en la ladera del cerro.

Año a año, la fiesta va tomando otra dimensión. El Teatro Griego Frank Romero Day, un escenario multimedia, de más de 6000 metros cuadrados, alberga a más de 700 artistas en escena. Un despliegue técnico de luces y sonido impecable brindaron el marco a la versión 2012 que dieron en llamar Te miro... vendimia de colores.

Un imaginario “mirador” narra junto a dos personajes, “la madre vendimia” y “la bodega”, buscando los colores (o los valores), encaran un periplo por la historia de los orígenes de la provincia, sus primeros habitantes, los españoles colonizadores y la oleada de inmigrantes, origen de la floreciente industria del vino, sin dejar de mostrar el esfuerzo de su trabajo, luchando contra el desierto, el cuidado del agua y el clima riguroso.

Confiados a la protección de la Virgen de la Carrodilla, patrona de todos sus ruegos, finalmente festejan el final del trabajo en una gran fiesta.

La elección de la reina. Para el final, el esperado momento de la elección de la Reina. En las horas previas escuchamos voces que decían tener la precisa: "Este año gana una morocha porque la anterior fue rubia" o "esta no puede ganar porque está en contra de la megaminería". La verdad se reveló a la medianoche y la representante de Las Heras, Wanda Kaliciñsky, una rubia que tiró por tierra algunos pronósticos seguros, devolvió después de 17 años la corona a su departamento.

Un festival de fuegos artificiales dio broche a los festejos. Sincronizadas con la música, las explosiones de color, luz y sonido duraron muchos minutos. Los fuegos hasta bailaron al ritmo de Muchacha ojos de papel, como merecido homenaje al admirado Flaco Spinetta.

Este megaevento se prolonga por dos noches más, en las que se repite íntegramente el espectáculo central. Ya elegida la reina, se ofrece un show musical que el domingo 4 tuvo en el escenario a Julieta Venegas y Vicentico, y el lunes a La Mancha de Rolando y Divididos.

Lo que hay que saber

Los números de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

Lugar: Ciudad de Mendoza.

Cuándo: desde el primer jueves de marzo hasta el martes siguiente.

Cantidad de espectadores en los desfiles: 200.000 personas aproximadamente.

Cantidad de espectadores en el anfiteatro 21.000.

Cantidad de espectadores en el cerro Acto central: 15.000 personas.

Precio de las entradas: entre 25 y 150 pesos.

Artistas en escena: 700 personas.

Staff general: 1.000 personas.

Departamentos que compiten: 17.

Cantidad de ediciones de la fiesta: 76.

Twitter: la fiesta fue trending topic, ocupó el puesto 3º.

Cantidad de votos emitidos en el concurso: 280.

Cantidad de votos que recibió la reina: 51.