Una copa de cerveza "malcriada" en el Hipódromo de Palermo

Abrió sus puertas en 2016 y se convirtió en el "templo" de la marca. (Rabieta)
Abrió sus puertas en 2016 y se convirtió en el "templo" de la marca. (Rabieta)

Por dentro del coqueto Hipódromo de Palermo funcionan sin pausa las máquinas de "Rabieta". Con salones amplios y sectorizados, este local ofrece un espacio justo para cada plan; adelante mesas grandes y copas de vidrio, atrás un pub al aire libre con vasos descartables, música a todo volumen y ambiente nocturno.

Para probar

El bar cuenta con 40 canillas y más de 20 estilos de cerveza artesanal de producción propia. Los curiosos pueden asomarse a la sala de elaboración donde se encuentran las bolsas de cereales, contenedores y tanques de cocción. Un dato: producen 1.000 litros por día.

El entorno

Además de la oferta gastronómica se destaca la estética del lugar. Los techos de molduras con detalles en dorado son lo primero que llama la atención, pero a medida que se adentra por sus salas se encuentran más decorados, como una obra a gran escala de la cara de un cachorro o los pisos de baldosas antiguas que completan el panorama.

Mientras el sector externo llama a un público joven, con mesas informales y música en vivo, las mesas del interior brindan la opción de comer en un sector tranquilo con teles sintonizando el partido de fútbol del momento. Rabieta se describe como una "cerveza artesanal concebida, nacida y malcriada en Argentina", y su casa en el Hipódromo es el rincón ideal para degustarla.