Un pueblo de islas

Como si estuviera tallado a mano, un laberinto sin fin de islas y riachos son el lugar preferido de los amantes de la pesca.

Como si estuviera tallado a mano, un laberinto sin fin de islas y riachos son el lugar preferido de los amantes de la pesca.

San Javier es un pequeño municipio que se ubica en el departamento que lleva el mismo nombre.
Está ubicado a 156 kilómetros al norte de la ciudad capital de Santa Fe.

La localidad se proclama como la guardiana de la tranquilidad y de un contacto intenso con la naturaleza. La pequeña población es cuna de importantes personalidades, como el escritor y poeta Julio Migno y el lugar de nacimiento del ex campeón mundial de boxeo, el malogrado Carlos Monzón.

Se trata de un pueblo donde se  mezclan dos ingredientes perfectos: la tranquilidad de un pequeño paraje, combinado con las gigantescas aventuras de sus costas.

Sus costas son muy apreciadas por los pescadores, pero además ofrecen otras actividades recreativas, como paseos en embarcaciones, deportes náuticos, safaris fotográficos y observación de flora y fauna.

Entre las especies que se cuentan en la región están la boga, surubí, pati, moncholo amarillo y el dorado.

Este último es el pez provincial y esta protegido, por lo que no se permite su pesca.

Además, se puede soñar con un descanso en las cabañas que se levantan en medio de alguna isla perdida, a las que se accede sólo en lancha. También existe una variada oferta de cabañas para alojarse, tanto en el pueblo como en las islas.