Termas y vinos de cara al río

Agradable panorámica del puerto deportivo de Colón.
Agradable panorámica del puerto deportivo de Colón.

Un combo que permite disfrutar de la naturaleza, sin olvidar los apetitos más terrenales, como la gastronomía y los placeres sibaritas. La ciudad entrerriana de Colón, junto al río Uruguay, ofrece sol, playas, termas y la cocina regional en base a pescados.

Entre el verde selvático entrerriano, frente al río Uruguay, se abre un espacio urbano playero que ofrece un conjunto de atractivos naturales que invitan al descanso en sintonía con la naturaleza. Es la ciudad de Colón, que tiene una hermosa costanera de más de 10 kilómetros con playas de arena blanca y fina.

Como el lecho del río tiene suelo rocoso, las aguas son transparentes e invitan a la pesca deportiva. Desde la costa de la ciudad parten excursiones en lancha, ocasión para admirar, entre otras cosas, el imponente puente Colón-Paysandú, que une ambas ciudades, la primera argentina y la otra, uruguaya.

La ciudad tiene cerca de 25 mil habitantes que cada verano ven multiplicar la población con los visitantes que llegan a disfrutar de sus bondades. Entre sus atributos se destaca el corredor termal que combina naturaleza y relax y que está dedicado al turismo de descanso y salud en el complejo de aguas termales ubicado en la zona del Parque Norte colonense.

Cuenta con piscinas con hidromasaje, piletas de uso activo y pasivo, toboganes acuáticos pensados para los más chicos, y un servicio de spa que va desde los masajes hasta la fangoterapia y técnicas de cosmiatría. A través de un abono diario de $ 80 se comienza la tarea de superar el estrés y recargar cuerpo y espíritu con energías positivas.

Para paladares exigentes 

Sol, río, playa, termas, encajan perfecto con los variados platos a base de pescado en alguno de los restaurantes de la ciudad.

Uno de los emblemáticos, Campo Adentro, ofrece dorados y surubíes a la parrilla por , que se pueden acompañar por un buen vino blanco producido en la misma ciudad. No faltan tampoco las tradicionales picadas donde sobresale la calidad de los quesos producidos en la zona y luego un sabroso asado.

Es recomendable visitar uno de los más coloridos viñedos de Colón, la bodega Vulliez-Sermet, ubicada a la entrada de la ciudad y que abre sus puertas todos los días.

Allí las plantaciones vitivinícolas, establecidas en “V”, recorren cientos de metros y ofrecen un espectáculo visual sólo equiparable a la cata de vinos que los propios dueños del viñedo invitan luego de la recorrida.

A tono con los colores del descanso que ofrece la ciudad entrerriana, las cabañas Ayres de Colón aparecen como un punto estratégico para disfrutar a pleno del lugar donde nace el corredor termal en la ribera. En estrecho contacto con la naturaleza circundante se ofrece comodidad y confort en forma de distintas alternativas.

Producción vitivinícola

Entre catas y algún tentempié, cerca de 400 personas disfrutaron una noche ideal a orillas del río Uruguay en la moderna discoteca Mediterráneo del centro de Colón. El marco fue la quinta edición de Colón Vinos, que tuvo lugar el pasado 25 de octubre. El encuentro reunió a bodegas de todo el país con el propósito de instalar a Entre Ríos como productora vitivinícola.

En 1867, los primeros inmigrantes y fundadores de Colón, ciudad mesopotámica, todos provenientes de los Alpes, cosecharon algunos de los primeros varietales. Una incomprensible ley que prohibió durante 60 años la producción de vinos para comercialización, excepto en Mendoza y Salta, llevó a la ruina a toda la industria vitivinícola de la región. Colón Vinos es organizado por el Rotary Club y se propone reivindicar la historia.

Tras cinco años consecutivos de encuentros, más de 20 bodegas se reunieron en esta última edición, algunas de ellas de las más reconocidas tales como Nieto Senetiner y Escorihuela Gascón.

La jornada, además, persiguió un fin solidario ya que todo lo recaudado fue destinado a la organización “End Polio Now”, que combate la poliomielitis a nivel internacional.

Lo que hay que saber 

Cómo llegar: desde Córdoba a Santa Fe y tras el cruce del Túnel Subfluvial se arriba a Paraná para empalmar con la ruta provincial 18 hacia el este para llegar a Villaguay y continuar con la ruta nacional 30.

Alojamiento. Ayres de Colón, ubicado cerca del centro de la ciudad, ofrece cabañas para dos, cuatro y seis personas. Con pileta, desayuno campestre, servicio de mucama, juegos infantiles y un vino de agasajo de la bodega riojana Valle de la Puerta. Más datos en: ayresdecolon.com

Informes: www.colonturismo.gov.ar