Termas, Medanitos y el paso

Las vicuñas, entre curiosas y asustadas, miran a los turistas que les toman fotografías. Al fondo, los Seismiles.
Las vicuñas, entre curiosas y asustadas, miran a los turistas que les toman fotografías. Al fondo, los Seismiles.

Para relajarse y despojarse del estrés hay que ir a las termas.

Para relajarse y despojarse del estrés hay que ir a las termas. A 12 kilómetros, en la altura de las montañas, el complejo termal posee 14 piletas que van desde los 57° a los 27° con riquezas minerales que aportan poderes curativos para tratamientos de salud y relajación.

Hacia el norte, el camino nos lleva hacia Saujil. Arriba, el Cristo Redentor, alto, con sus brazos extendidos, parece un equilibrista en la cima del cerro. Desde allí, la panorámica es contundente: todo el valle con sus dunas y viñedos.

“Y los médanos serán témpanos en el vértigo de la inmensidad”, dice Abel Pintos. Más adelante, en Medanitos, arena hasta la médula y mucho Dakar comandan el lugar. Los interminables kilómetros de arena que suben y se pierden en los cerros, parecen, a lo lejos, desiertos de nieve en altura.

“El viento nos visita a menudo”, cuenta Juan Carlos Quiroga, lugareño que nos lleva, desandando las dunas hasta Villa Carima, en busca de la iglesia “medio cuerpo” sepultada por la arena. Pero no, el viento fue impiadoso con los pobladores y sólo quedan algunos vestigios de construcciones de adobe. Del oratorio ya no hay ni rastros.

Para cerrar, resta conocer el paisaje camino al Paso de San Francisco. El límite fronterizo  supera los 4.500 metros y se llega luego de transitar 198 kilómetros, disfrutando circuitos similares a la Quebrada de las Conchas, en Salta. Con el agregado de los Seismiles, la agrupación de 14 volcanes que superan los 6.000 metros de altura.

En el camino, la gama de colores cambia y se combina y a los costados las vicuñas miran, entre curiosas y asustadas, a los turistas fotografiándolas.

Lo que hay que saber

Distancia. Desde Córdoba 616 kilómetros por ruta nacional 60.

Alojamiento. En Tinogasta, Hotel Casagrande, habitación doble con desayuno, jacuzzi, piscina, Wi-Fi y estacionamiento, $ 490. Restaurante propio, desde $ 150 por persona.

En Fiambalá: Finca Don Diego, cuenta con tres habitaciones. Habitación doble grande, $ 330.

Ingreso a las termas: $ 30 por persona y $ 20 por el estacionamiento.