Siete experiencias asombrosas para sorprenderte por el país

Parque Nacional Los Cardones. Foto: Minturdep / Inprotur
Parque Nacional Los Cardones. Foto: Minturdep / Inprotur

Vivir la naturaleza. El fin de semana largo también podés optar por algo único e irrepetible en las diversas rutas naturales de la Argentina: de norte a sur, de este a oeste, los caminos más hermosos.

Si todavía no tenés programa para Semana Santa, te acercamos siete experiencias increíbles para esta época del año en las distintas Rutas Naturales, el programa de promoción y desarrollo del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación que busca posicionar a la Argentina como destino de turismo de naturaleza.

No son las únicas, claro, porque las rutas atraviesan cientos de pueblos o destinos solitarios en todas las latitudes del país. Tienen en común, eso sí, una belleza sin igual.

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Pero más allá del paisaje, que siempre deja boquiabierto a cualquiera que viaje por Argentina, lo interesante de estos planes es ser parte de una experiencia irrepetible. Estar en contacto con animales en su hábitat natural, visitar bosques prehistóricos, recorrer bodegas y parques nacionales, son sólo algunas de las posibilidades de un menú que podría no tener fin.

Acá, seleccionamos siete propuestas que se pueden realizar todo el año (y para las que el otoño es una estación perfecta).

Conocer a los increíbles animales del Iberá

Carpinchos. Ver animales en su hábitat, ideal para quien va a los Esteros del Iberá. Foto: Nicolás Pérez / Inprotur / Minturdep
Carpinchos. Ver animales en su hábitat, ideal para quien va a los Esteros del Iberá. Foto: Nicolás Pérez / Inprotur / Minturdep

Hay un consenso no sólo en la Argentina de que Esteros del Iberá es uno de los mejores lugares del mundo para ver fauna silvestre. Publicaciones especializadas del mundo han puesto sus ojos en este lugar único.

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Allí, hay que estar bien dispuestos para no perder de vista nada (ni con la cámara): en cualquier momento se está cara a cara con carpinchos, yacarés, ciervos de los pantanos, monos carayá y miles de aves, mientras probás los chipás más ricos.

Se puede vivir esta experiencia todo el año, sólo que en verano es muy caluroso. ¿Dónde? En el Portal Laguna Iberá y otros portales del Parque Iberá (Parque Nacional y Provincial Iberá, Corrientes).

Enamorarse de los Valles Calchaquíes

Parque Nacional Los Cardones. Foto: Minturdep / Inprotur
Parque Nacional Los Cardones. Foto: Minturdep / Inprotur

Los Valles Calchaquíes atraviesan a lo largo de más de 500 kilómetros las montañas y valles de Salta, Tucumán y Catamarca, en la región del noroeste argentino que va desde La Poma hasta Punta de Balasto.

Es uno de los sitios más hermosos del país, donde además de sus paisajes emergen los vestigios de culturas precolombinas y pueblos que parecen detenidos en el tiempo, al resguardo de las tradiciones milenarias.

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El viaje por allí, tiene de todo: paisajes espectaculares y cambiantes, pueblos históricos, patrimonio cultural ancestral, comidas típicas, bodegas y un parque nacional que protege uno de los bosques de cactus más grandes del mundo.

Algunos destinos que no puede perderse quien emprenda un viaje hacia allí son la Cuesta del Obispo, el Parque Nacional Los Cardones, Cachi, la Ruta de los Artesanos y la Quebrada de Cafayate (en Salta), Tafí del Valle, la Ciudad Sagrada de Quilmes y la Quebrada del Río Los Sosa (en Tucumán).

Pero esos lugares son apenas una muestra de todo lo que la región de los calchaquíes tiene para elegir, durante todo el año.

Recorrer Talampaya e Ischigualasto

Talampaya - Villa Unión. Foto: jpgalta / Minturdep / Inprotur
Talampaya - Villa Unión. Foto: jpgalta / Minturdep / Inprotur

Uno está en La Rioja, el otro en San Juan. Pero están unidos en el encanto de esos desiertos, esas formas únicas que el viento y el tiempo trabajaron con dedicación.

El Parque Nacional Talampaya está sobre el centro oeste riojano, a 60 kilómetros de Villa Unión, con una superficie de 213.800 hectáreas que fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por Unesco.

Ischigualasto está en San Juan, y cuenta con 63.000 hectáreas. El nombre más popular es el Valle de la luna, un sitio asombroso por sus imágenes de otro planeta.

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Ambos lugares, a los ojos de quien viaje a descubrirlos, no parecen separados por una frontera (más allá de la Sierra Morada) sino que están unidos por sus similitudes, resabios del período Triásico.

En la zona se encuentran los desiertos más asombrosos de la Argentina, y el juego más divertido es buscar formas curiosas (casi todas ya tienen nombre). Es fácil transportarse en el tiempo mientras se camina entre petroglifos y fósiles de dinosaurios. Y si hay luna llena, el espectáculo cobra una dimensión mayor: la experiencia nocturna no tiene parangón. Además, pude incluirse en este viaje de descubrimiento al Parque Nacional Sierra de las Quijadas, de San Luis. Es una experiencia para aprovechar todo el año.

Conocer un bosque prehistórico

Bosque de Pehuenes. La Ruta del Pehuén, en la provincia del Neuquén. Foto: Nicolás Pérez / Minturdep / Inprotur
Bosque de Pehuenes. La Ruta del Pehuén, en la provincia del Neuquén. Foto: Nicolás Pérez / Minturdep / Inprotur

La Ruta del Pehuén es una de las maravillas de la Patagonia Argentina. Es cierto que el sur tiene su ruta estrella a través de los 7 Lagos (aunque son muchos más), pero este trayecto que va desde Junín de los Andes hasta Copahue, en la provincia de Neuquén, ha comenzado a ocupar un lugar determinante entre los viajeros y las viajeras que apuntan hacia los destinos patagónicos.

En una experiencia bien sureña, se puede programar una recorrida a través del increíble bosque de pehuenes o araucarias. Se trata de árboles que casi no cambiaron desde la época de los dinosaurios y que las comunidades mapuches consideran sagrados. Hay canciones dedicadas al pehuén y al piñón (su fruto, un alimento muy importante).

Lagos, montañas, trekking a los pies del volcán Lanín, gastronomía típica, el contacto con las culturas del lugar, permiten programar un viaje único. Si bien se puede hacer todo el año (con distintas actividades en cada caso), en invierno el clima es un poco más hostil.

Sentir la fuerza de los cóndores

Parque Nacional Quebrada del Condorito. Foto: Minturdep / Inprotur
Parque Nacional Quebrada del Condorito. Foto: Minturdep / Inprotur

Son las aves voladoras más grandes del Planeta. Los cóndores han sido venerados por diversas culturas en la Argentina y en otros países de América del Sur. Verlos en vuelo, visitar sus hábitats naturales, no tiene precio.

Uno de los lugares de la Argentina más hermosos está en las sierras grandes de Córdoba: el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Allí, gracias al plan 50 Destinos del gobierno nacional, se está construyendo un nuevo y necesario ingreso.

En el parque es posible combinar varias experiencias de trekking de distinta dificultad, para llegar tanto al Balcón Sur como al Balcón Norte, donde se encuentran los nidos de los cóndores y otras aves.

Se los puede ver de muy cerca, volando por encima de las cabezas de los visitantes. También hay algunas áreas de acampe para poder quedarse en el lugar y aprovechar la experiencia al máximo. Es posible realizar esta actividad durante todo el año.

Debajo de las palmeras

El palmar. Las increíbles palmeras junto al río Uruguay. Foto: Matías Romano / Inprotur / Minturdep.
El palmar. Las increíbles palmeras junto al río Uruguay. Foto: Matías Romano / Inprotur / Minturdep.

Otras dos experiencias llevan a la zona del Litoral argentino. Una posibilidad es acampar en un palmar; la otra, descubrir un lugar sorprendente como la selva misionera.

En el primer caso, la visita es al Parque Nacional El Palmar, en la provincia de Entre. Sobre el río Uruguay, es el reino de los palmares de yatay, una especie que no se encuentra demasiado fuera de los límites del parque. Por supuesto, allí se lucen las aves caminadoras (inambúes), que huyen de zorros, gatos monteses y hurones. En las riberas, la selva cobija corzuelas pardas, aguará popés, carpinchos y lobitos de río. Y, por supuesto, la vizcacha, que es el emblema del parque.

La visita al lugar puede ser perfecta para vivir una experiencia natural armando la carpa entre los animales y bajo las típicas palmeras, que llegan hasta los 18 metros.

La magia de la selva misionera

Salto Encantado, en Misiones, integra la Ruta de la Selva Misionera. Foto: Minturdep / Inprotur
Salto Encantado, en Misiones, integra la Ruta de la Selva Misionera. Foto: Minturdep / Inprotur

Otra posibilidad es descubrir la Selva Misionera, “el lugar más biodiverso de la Argentina”, y deslumbrarse con árboles gigantes, orquídeas, aves multicolores y nubes de mariposas.

Se pueden visitar algunas de las cascadas más increíbles mientras se duerme en carpa o en lodges a puro confort. Para hacer todo el año una visita al Parque Provincial Salto Encantado, el Parque Provincial Moconá y la Reserva de Biósfera Yabotí (Misiones).

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