Para vivir más profundo

Los lobos marinos también son protagonistas en las excursiones de avistaje de fauna.
Los lobos marinos también son protagonistas en las excursiones de avistaje de fauna.

El balneario rionegrino de Las Grutas se ha posicionado como el “kilómetro cero” del buceo en la Patagonia.

Ese destino es el portal de acceso a los misterios de las profundidades marinas patagónicas, con sus aguas transparentes, temperaturas propicias y abundantes parques naturales, que definen el marco ideal para la práctica del buceo deportivo en todas sus modalidades.

El parque submarino de Las Grutas incluye un sistema de varios sitios, que ofrecen distinto nivel de dificultad al visitante y permite practicar desde el tradicional bautismo submarino, hasta el “místico” buceo en naufragios. El buceo en el Naufragio Don Félix es una de las opciones más atractivas, en ese universo submarino.

En la zona del intermareal, durante las horas de bajamar, se forma un sistema de pozos de poca profundidad en los que se concentran ejemplares juveniles de distintas especies, los que pueden ser observados mediante la modalidad del snorkeling.

Se pueden ver pulpitos, lenguados, sargos, cabrillas, meros, cornalitos y otras distintas especies de invertebrados.

Gastronomía típica. El golfo San Matías atesora frutos de mar en abundancia. Llevarlos a la orilla es tarea de buzos marisqueros y pescadores artesanales que, mediante espineles o manualmente, los extraen de las zonas de restinga y bancos en proximidades de la costa.

La tarea en las remotas profundidades está a cargo de los marineros de la flota de barcos pesqueros y poteros que recalan en el puerto de San Antonio.

Pescados y mariscos llegan a los restaurantes de la villa turística de Las Grutas y San Antonio Este y Oeste, a pocas horas de ser extraídos de las profundidades, para transformarse en deliciosos platos en las manos de un grupo de chef y cocineros que conocen todos los secretos para extraer lo mejor de sus propiedades.

En estas tres localizaciones costeras se encuentran distintas propuestas gastronómicas que toman lo mejor de la cocina tradicional y nuevas e innovadoras propuestas gourmet.

Es posible conseguir desde un chupín de pescado o el tradicional escabeche, hasta pescados elaborados con hierbas y productos de la región cordillerana, acompañados por vinos exclusivos de la zona patagónica.

Los productos más característicos son el pulpito, la vieira, los mejillones, la merluza, el salmón y el abadejo. Los mariscos se transforman en deliciosos escabeches y cazuelas, o bien se consumen gratinados o en salsas que acompañan a ricas pastas.

Los pescados como el salmón, el abadejo y el merluzón resultan ideales para ser grillados y cubiertos con delicadas salsas. Mero, lenguado, róbalo y pejerrey, almejas y cholgas son también muy apreciados por los consumidores.

Lo que hay que saber

Cómo llegar. Con Aerolíneas Argentinas; sale de Córdoba a las 10.10; escala y conexión en Aeroparque a las 13.40, y llega a Viedma a las 15.18. De regreso, sale de Viedma a las 15.55; escala en Buenos Aires a las 19.40, y llega a Córdoba a las 21.03. Tarifa: $ 3.325, más impuestos. Precio final: $ 3.951. En auto, desde Córdoba, por Río Cuarto; Vicuña Mackenna; Huinca Renancó; Santo Rosa, La Pampa; Río Colorado; General Conesa, y San Antonio Oeste. Total de kilómetros: 1.100.

Alojamiento.

Hoteles 4*, desde $ 600 la doble a $ 1.600 la cuádruple, por día.

Hoteles de 2 * y 3*, desde $ 400 la doble hasta $ 700 la cuádruple.

Departamentos con vista al mar, de $ 300 la doble a $ 300 la cuádruple, y sin vista al mar, $ 200 y $ 300, respectivamente.

Hostel, desde $ 120 por persona.

Para comer. Menú turístico, desde $ 65 por persona.

Paseos, avistajes y excursiones.

Avistajes, tarifa general, $ 550. Se pueden financiar con tarjetas de crédito.

Descuentos especiales por pago en efectivo.

Tarifas especiales para grupos familiares, empresas, mieleros, menores y grupos de amigos. Consultar con agencias de turismo.

Excursiones; de $ 150 a $ 300, según el sitio a visitar.