Mapa de la judería en la Argentina

Primer Hospital Israelita de América del Sur, impulsado por el médico ruso Noé Yarcho.
Primer Hospital Israelita de América del Sur, impulsado por el médico ruso Noé Yarcho.

En 1896 murió Hirsch sin conocer su obra y un profundo sentimiento de orfandad y vulnerabilidad embargó a los colonos y los enfrentó a la voracidad de administradores, aliados a políticos y estancieros que querían quedarse con esas tierras. 

Los administradores de la JCA resultaron burócratas sólo interesados en cobrar las cuotas. En 1896 murió Hirsch sin conocer su obra y un profundo sentimiento de orfandad y vulnerabilidad embargó a los colonos y los enfrentó a la voracidad de administradores, aliados a políticos y estancieros que querían quedarse con esas tierras.

Las amenazas desalojo comenzaron a llegar y los colonos se organizaron en torno a líderes con figuras como el médico ruso Noé Yarcho que con un sulqui recorría las colonias para conocer la problemática y para ello convocó a su cuñado, el ingeniero agrónomo Miguel Sajaroff quien con ideas revolucionarias compró tierras y fundó el Fondo Comunal Sociedad Cooperativa Agrícola limitada. Asoció a los colonos a la cooperativa que llegó a contar con 1.200 socios reunidos en torno a la diversificación de cultivos y la generación de valor agregado a la producción agrícola.

El éxito obtenido los animó a crear seis sucursales, una fabrica de quesos, crema y manteca; un molino harinero y una aceitera. Fueron pioneros en la construcción de los primeros silos elevadores de granos de la provincia y organizaron una imprenta como órgano de difusión y el primer hospital Israelita de América del Sur.

Entre los asociados formaron un fondo de rescate ante eventuales intentos de desalojo y su accionar fue tan próspero que la cooperativa funcionó hasta 2002.

Del mismo modo, en la localidad de Basavilbaso se hizo la Cooperativa Lucienville que continúa hasta la actualidad y centra su objetivo en la actividad agrícola.

Un circuito a medida

Para recorrer las principales colonias judías de Entre Ríos se puede organizar un auto circuito con partida en Basavilbaso, localidad que 1892 recibió a los primeros contingentes que fundaron la colonia Lucienville (Lucien, en honor al hijo de Hirsch).

En la actualidad se puede visitar la vieja sinagoga, la cooperativa agrícola todavía en actividad, la vieja estación de tren y el cementerio Israelita.

Si se continúa hacia el norte por la asfaltada ruta provincial 20 y luego hacia la izquierda, por camino de tierra, se llega a San Gregorio, el pequeño caserío ubicado en medio de los sembradíos. En el lugar se recomienda visitar la primera sinagoga y la casa del administrador de la colonia.

De nuevo en la ruta 20 un cartel ubicado en un cruce anuncia Villa Domínguez, la París de Entre Ríos, como la llamaban. Fue el principal centro de la JCA y por sus funciones es la que cuenta con un mayor patrimonio arquitectónico y cultural.

En el ingreso se observan los silos cooperativos y la estación de ferrocarril y sobre la avenida principal la casona donde se encontraba la Sección Lácteos del Fondo Comunal; un galpón que funcionó como Hotel de inmigrantes, la farmacia del doctor Noé Yarcho, hoy Museo y archivo Histórico Regional de las Colonias, y finalmente, frente a la plaza, el Hospital Israelita.

Villa Clara

Al norte de Villa Domínguez se encuentra Villa Clara, donde se realizó la capacitación de los nuevos colonos en las actividades agrícolas. El nombre se impuso en homenaje a la esposa del barón Hirsch.

La principal atracción es el museo que funciona en la ex estación de ferrocarril, allí Marta Muchnik acompaña y llena de historias al visitante, los objetos que se pueden ver en las cinco salas fueron parte de la vida cotidiana de las familias de la colonias judías. Una recorrida por el pueblo en compañía de Marta muestra la sinagoga, restaurada en 2004, donde se atesoran tres viejos Torá (libros sagrados) que llegaran al país con los inmigrantes.

Al final del día, más allá de las opiniones de si el proyecto del barón Hirsch fue un éxito o un fracaso, la mayoría acuerda con la posición del doctor Edgardo Zablotsky, académico de la Universidad del Cema, quien sostiene que Hirsch logró trasladar el “mapa de la judería de Europa Oriental a la Argentina”.