Los 2 teleféricos argentinos para volar por los cielos más bonitos

El Teleférico San Bernardo, otra forma de conocer Salta. (Foto Turismo Salta)
El Teleférico San Bernardo, otra forma de conocer Salta. (Foto Turismo Salta)

En dos de los centros turísticos más importantes del país podés vivir la experiencia de viajar en estas particulares cabinas.

Deben existir pocas experiencias más emocionantes que la de viajar en teleférico, con la sensación de que estás flotando en el cielo con los paisajes más increíbles a tus pies. En Argentina, tanto en el norte como en el sur, dos destinos soñados ofrecen esta posibilidad. Los veamos.

Cómo es el teleférico del Cerro Otto, en Bariloche

El Cerro Otto es uno de los lugares más visitados en la hermosa ciudad de Bariloche. Este complejo ofrece las más atractivas ofertas turísticas para disfrutar de la naturaleza en familia, entre las que sin dudas el teleférico es un clásico imperdible.

Lee también: Tres paseos en aerosilla ideales para un “finde” largo

Este viaje de doce minutos regala los paisajes más sorprendentes y privilegiados del lugar. Al llegar a su cima, a 1.400 metros de altura, se pueden admirar algunas de las mejores panorámicas de la zona con una vista en 360° de los lagos Nahuel Huapi, Gutiérrez y Moreno, los cerros Tronador, Catedral y Campanario, y las penínsulas de San Pedro y Llao Llao.

En este punto también se puede disfrutar de las pistas de esquí y de trineo en los meses de frío, así como conocer el sorprendente bar giratorio.

Cómo es el Teleférico San Bernardo, en Salta

Una de las formas más originales de conocer Salta es subir en su teleférico hasta el cerro San Bernardo. La salida es desde el Parque San Martín y el recorrido dura unos diez minutos.

Una vez en la cima, sorprende la cascada artificial y se puede apreciar la ciudad desde otra perspectiva, con unas vistas panorámicas imperdibles de Salta y el Valle de Lerma, el lugar perfecto para tomar las mejores fotografías en cualquier momento del día.

A lo lejos se divisan los caminos a Cafayate y las afueras de la ciudad. También pueden apreciarse las cúpulas recortadas de algunas iglesias, el Cabildo y los edificios que rodean a la plaza 9 de julio.

Temas Relacionados