La Pampa cuenta su historia desde el mostrador de un viejo almacén

Los típicos almacenes forman parte de un recorrido pampeano. (Foto: Facebook Turismo La Pampa)
Los típicos almacenes forman parte de un recorrido pampeano. (Foto: Facebook Turismo La Pampa)

En la provincia más joven de Argentina se creó la “Red de Almacenes de Ramos Generales” para rescatar del olvido el patrimonio y el valor simbólico de estos espacios.

La Pampa une a la gran llanura con la Patagonia argentina. Y no estamos hablando de división política solamente: la geografía de esta región es una clara transición de paisajes y climas diversos.

Las amplias llanuras salpicadas de lagunas, salinas y montes de caldenes y la agreste estepa patagónica son los paisajes únicos que ofrecen un entorno especial a pueblos tranquilos con atardeceres inolvidables.

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La provincia es una de las más jóvenes del país, ya que tiene recién declaró su autonomía en 1951. Antes era un “territorio nacional”.

Sin embargo, esa juventud no le quita las historias centenarias. Los primeros pobladores y trabajadores rurales necesitaban socializar y abastecerse y eran los almacenes de ramos generales y las pulperías el lugar de encuentro para ellos y los viajeros.

Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)
Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)

A la hora de poder contar la historia, se creó hace dos años un nuevo corredor. “La Red de Almacenes de Ramos Generales”, para destacar el patrimonio y el valor simbólico de estos espacios centenarios. Allí se puede disfrutar de lo histórico y de lo auténtico, mientras se saborea una picadita tradicional acompañado por un clásico vermouth.

Antiguos Almacenes de Ramos Generales, testigos del desarrollo poblacional

La Red de Antiguos Almacenes en La Pampa incluye hasta el momento a cinco de estos grandes comercios, que han probado ser pioneros en lo comercial y un lugar de  refugio de las anécdotas y nostalgia de los pueblos rurales.

Los viejos edificios, sus típicas estanterías de pinotea, y un sinfín de relatos e historias recuperadas vinculados a ellos, esperan con sus puertas abiertas a los visitantes, sin dejar de realizar sus actividades comerciales normales.

Eso sí, algunos ya son considerados museos de gestión privada e incluyen servicio de visitas guiadas para conocerlos a fondo.

El Almacén del Gallego, en Ataliva Roca

Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)
Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)

Desde hace 115 años, y sin parar, este almacén es el núcleo de la vida social de Ataliva Herrera. Aquí se consegue  todo tipo de mercaderías. El edificio conserva su forma original, excepto el techo que debió ser reemplazado: el techo anterior se lo llevó un tornado.

Todo es cálido allí. La fachada exterior es de ladrillos y tiene dos puertas dobles con un amplio ventanal desde donde se puede apreciar una estantería de madera de piso a cielorraso, cargada de objetos y productos.

La Nueva Moderna, en General Acha

Por dentro y por fuera el almacén luce a pleno desde hace casi 100 años. Está intactas la fachada los muebles y estanterías de roble y pinotea y los viejos galpones de almacenamiento.

Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)
Almacenes de Ramos Generales en un circuito de La Pampa. (Foto: Télam)

Tan “de ramos generales” fue este almacén, que hasta expendía combustible. El viejo surtidor ya yo está. Y los viejos galpones hoy cobijan otros emprendimientos como la construcción de mangas y tranqueras para el campo.

Museo Municipal “El Almacén de Pepa”, en  Intendente Alvear

Construido a principios del siglo XX, de marcado estilo italiano, conserva un antiguo patio, jardín de invierno y galpón de depósito. El almacén perteneció a Antonio Pepa y Agustina Magini, provenientes de Italia y abrió sus puertas en el año 1925.

En el 2012 la familia donó el edificio y todas sus pertenencias al municipio local, para ser transformado en museo.

Centro Cultural y Museo Histórico Municipal “La Florida”, en Arata

Fue inaugurado 101 años atrás por la Familia Norverto. El edificio mantiene intactas sus paredes de material y prolijo mobiliario construido con madera importada de Brasil. Se mantuvieron las estanterías y mostradores que lucen en el lugar hasta hoy.

Funciona como museo y casa de cultura. En sus dos salas se exhiben la sección más comercial (ferretería, pinturas, bazar, despensa, etc.) y en el  sótano, la  sala de oficios, sala de Director y Correo.

Casa Falabella, en Victorica

Construida en 1925, Casa Falabella vendía artículos de ramos generales, y por menor los productos sueltos. Su primer propietario fue Oses y a partir de 1945 lo adquiere Francisco Falabella, quien mantiene el lugar sin reformas.

Las paredes son de ladrillo visto estilo italiano, se conservan en buen estado las estanterías de madera, vitrinas y balanzas.