Ischigualasto, entre la luna y los dinosaurios

El Parque Natural Provincial Ischigualasto, en San Juan, es un lugar de incalculable valor científico debido a los hallazgos paleontológicos realizados en esas tierras.

El Valle de la Luna o Parque Natural Provincial Ischigualasto es uno de los sitios argentinos considerados Patrimonio de la Humanidad. Debido a los hallazgos paleontológicos que se llevaron adelante entre sus 60.369 hectáreas, tiene un incalculable valor científico. Además, es el único lugar donde puede verse el periodo triásico en forma completa y ordenada.

Ubicado a 330 kilómetros de la ciudad de San Juan, y a 80 kilómetros del departamento de Valle Fértil, ofrece un paisaje de aspecto lunar y curiosas geoformas esculpidas gracias al efecto de las condiciones climáticas sobre las rocas a lo largo de millones de años.

Dentro del parque fueron encontrados aproximadamente 25 géneros de animales que pertenecieron a distintos grupos, entre los que se cuentan los dinosaurios más antiguos, generalmente de tamaño pequeño y hábitos carnívoros y herbívoros.

El recorrido de Ischigualasto, que en quechua significa “sitio donde se posa la luna”, tiene una duración de tres a cuatro horas y se puede realizar en auto, bicicleta o a pie. La visita abarca distintas estaciones, entre las cuales se destaca la Cancha de Bochas, donde se observa una curiosa y extensa planicie llena de rocas esféricas que se asemejan a pelotas de piedra; y el Balcón de Valle Pintado, de donde se extrajeron las principales muestras fósiles del área.

Una mirada al pasado

En la base del parque se encuentra el Centro de Interpretación y Museo Roberto Cei, donde los visitantes podrán apreciar algunos de los restos fósiles hallados en la zona y los procesos mediante los cuales fueron extraídos. Además, hay maquetas que muestran cómo era la flora y fauna de la región durante el periodo triásico. Más info.