El solitario pucará de Hualco

an Blas. Uno de los pintorescos pueblos que preceden a la ciudad perdida de Hualco.
an Blas. Uno de los pintorescos pueblos que preceden a la ciudad perdida de Hualco.

La excursión hacia las ruinas de Hualco comienza directamente en la ruta 40, que hace las veces de calle principal del puñado de pueblitos desperdigados a la vera de la ruta y del río Los Sauces. Este río cristalino es aprovechado por los agricultores para sembrar los terrenos aledaños con frutales y hortalizas.

Durante el trayecto, el guía local Fabián Yapura lleva a los turistas a conocer los distintos pueblitos de la zona, sus pintorescas iglesias y sus casitas de adobe en completa armonía con la naturaleza.

En Alpasinche, uno de esos pueblitos, llaman la atención sus añosos viñedos, cuyos frutos se muelen en las bodegas familiares donde se hace el vino patero.

Al llegar a la localidad de San Blas se ve la iglesia homónima –data de 1732–, donde cada 3 de febrero se rinde culto al santo patrono de las gargantas en una fiesta religiosa que es un verdadero festival de la canción.

A menos de un kilómetro se bifurca la ruta y hay que dejar la ruta nacional 40 para tomar a la izquierda y adentrarse en el paisaje montañoso y de las quebradas de Hualco.

El camino agreste que conduce a las quebradas, contrasta con la tupida vegetación que se ve en el valle que duerme a sus pies. El verdor le dio el nombre a la zona conocida como Valle Fértil o Valle Vicioso.

Trío de quebradas. Más adelante aparece la quebrada El Rincón, la primera de una tríada que incluye la de Hualco –donde está emplazado el sitio arqueológico– y la de Andolucas.

La quebrada de Andolucas es famosa por los profundos remansos que se forman con las aguas frescas que bajan de la montaña y caen con fuerza en forma de chorro en un gran piletón natural llamado la Olla de Andolucas.

Además cuenta con camping e infraestructura para quedarse varios días, al igual que El Rincón. Otras tres quebradas completan el mosaico natural, pero el acceso a sus remansos de agua son exclusivos para aventureros que se atreven a escalar gigantescas rocas rodeadas de cactus en flor. La postal vale la pena.

Centro de Interpretación. El Centro de Interpretación fue inaugurado el pasado 30 de enero. Está construido con materiales de la zona como adobe, madera y caña.

Es el punto de partida donde comienza el circuito hacia las ruinas propiamente dichas.

En este lugar se exponen muchos de los objetos encontrados durante las excavaciones: vasijas, recipientes de barro, puntas de flechas, adornos y hasta una urna funeraria de aproximadamente 50 centímetros de diámetro con huesos en su interior.

Además hay gigantografías que explican desde el descubrimiento del lugar en la década de 1950 por el cura Martín Gómez hasta los últimos trabajos de restauración.

Para agendar

Cómo llegar. El departamento San Blas de los Sauces está a 170 kilómetros de La Rioja capital. Se accede por ruta nacional 75 hasta la localidad de Aimogasta, donde se empalma con la ruta provincial 60 que llega hasta Alpasinche, donde comienza el departamento.

Al retomar por la ruta nacional 40 se atraviesan las principales localidades de San Blas de los Sauces: Cuipán, Los Robles, Amuschina, Andolucas, San Blas, Shaqui, Salicas y Tuyubil.

Dónde Dormir. Posada del Monte, Banda de Cuipán, San Blas, teléfonos (03822) 42-8108; 155-27240; 156-60592 y 156-08106. Tarifa Semana Santa: habitación con baño privado y desayuno, por persona y por día, $ 80. Almuerzo y cena a convenir.

Más Información. Municipalidad de San Blas de los Sauces, ruta nacional 40, Salicas, La Rioja, teléfono (03827) 497-006. Página en Internet: www.turismolarioja.com.ar .