El reino de los cactus

La ladera de una montaña es el escenario donde está montado ese Edén llamado Chirau Mita.

Sus habitantes son plantas exóticas que sólo se pueden encontrar en ese lugar. Como pelotas, como dedos que apuntan al cielo, como marañas amorfas, como árboles enanos o como lanas que emergen del suelo, este desfile botánico asombra a cada paso.

Las plantas espinosas y amigas de la sequía están dispuestas en canteros aterrazados, copiados de las construcciones incaicas, que aprovechan las pircas de las paredes para fomentar un efecto invernadero.

"El objetivo de este emprendimiento es fomentar el estudio, conservación y difusión de los cactus, que tan bien se han adaptado a las condiciones adversas en las que crecen, sin quejarse. La naturaleza tiene buen gusto", comenta Patricia Granillo, su creadora.
Esta maestra riojana colecciona estas singulares plantas desde hace 30 años.

Con mucho tesón y el incondicional apoyo de su familia lleva adelante esta obra, a todo pulmón. Abierto por primera vez en 2003, cerró en 2008 porque no podían solventarlo.

Desde 2010 lo sacaron nuevamente a flote y esperan inaugurar pronto la última etapa del proyecto, que sumará 300 especies nuevas a las 1.500 que recrean un paisaje pleno de vida.

¿Por qué es único? En el mundo hay algunos jardines de cactus, pero ninguno tan completo como Chirau Mita y con las plantas exhibidas a la intemperie, en lugar de invernáculo, como hace la mayoría.

Los jardines exóticos de Mónaco (Francia) forman parte de la legión de los pioneros, y el  Huntington de Estados Unidos, tiene una gran colección pero no al aire libre.

En tanto hay otros, como el Kirchtenbosch de Sudáfrica o el de la Unam (Universidad Autónoma de México) que exponen plantas del país o región.

Del mismo modo, en España hay iniciativas privadas, pero de menor escala.

Procedencias. La procedencia de las "estrellas" de Chirau Mita es disímil y exótica: Namibia, islas Galápagos, México, Estados Unidos, Madagascar y Argentina, entre otros. El trámite para conseguir las semillas no es nada fácil, ya que a veces el precio es muy elevado y, hasta incluso, las regulaciones de algunos países hacen imposible la circulación. Este es el caso de Australia y Nueva Zelanda, países que resguardan celosamente su acervo de cactus y no permiten el ingreso ni la salida de ejemplares.

La “figurita más difícil” de conseguir fue la welwitschia mirabilis, de Namibia, por la que Patricia siente devoción.

Es una planta que tiene un ciclo de hasta 3.500 años y que de 1.200 semillas, sólo prendieron dos. Junto a esta rareza, que es como una cinta que emerge de las piedras, hay un aloe dichotoma, de apariencia similar al famoso árbol de baobab de El Principito, de Antoine de Saint Exupéry. En este caso tien un tronco de textura suave como la seda y se  trata de un árbol de 20 a 25 años que proviene de Sudáfrica y Namibia, una zona conflictiva por la explotación de diamantes.

A medida que se avanza por este jardín de cactus, el visitante descubre que en cada centímetro de Chirau Mira  hay un motivo de asombro.

Por ello la mayoría de los que lo conocen dicen que el lugar se torna en una cita ineludible y didáctica en Chilecito, La Rioja.

Museo de las culturas

El paseo se completa con el Museo Arqueológico de las Culturas, donde, unas vitrinas exponen objetos de las culturas ayampitin, aguada, diaguita, inca y Belén. Se destacan unas pinzas de depilar de piedra, urnas funerarias y \'La Dama de Vichigasta\', figura que representa el culto a la fertilidad. También hay piezas inéditas, como los únicos huevos de dinosaurios que se encontraron en la región.

Para Agendar

Dónde. Ubicado sobre la avenida Primera Junta, camino a La Puntilla, Chilecito, La Rioja.

Tarifas. Visitas guiadas: por persona. Niños, gratis.

Duración del paseo guiado: entre una hora y media y dos horas.

Informes en el teléfono (03825) 156-64304 .

E-mail: cactuschiraumita@hotmail.com

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