El pueblo de los teleros

Al caserío Santa Bárbara se lo conoce como el pueblo de los teleros, ya que se caracteriza por las familias que manejan el telar rústico, actividad le da identidad.

Allí se mezclan la herencia aborigen en el telar de “atado y a pedal”, o la técnica del “amarrado”, también en los productos naturales que se utilizan para teñir. Mientras la influencia hispánica se muestra en el telar horizontal con pedales, llamado rústico o criollo y técnicas de tejido a peine con brocado, entre otros.

Sin embargo, la habilidad artesanal no se agota en lo textil ya que también se hacen  trabajos en cuero, lana y madera.

Según cuenta la historia, hace unos 300 años Santa Bárbara tenía sólo dos casas cuyos primeros habitantes fueron Dominga y Nicolás Corzo y Rosa Portugal. La vida la organizaron en torno a la siembra de maíz, y la cría de cabras y vacunos que vendían en San Juan, mediante el traslado a lomo de burro y mula y portando los productos en bateas.

Con el paso de los años, la familia se multiplicó en hijos y nietos que dieron forma al pueblo que hoy suma unas 30 familias, todas emparentadas.

Patronal. La fiesta patronal de Santa Bárbara a la que rinden homenaje en una imagen tan antigua como el pueblo es el 4 de diciembre. Esa es la ocasión en la que se congregan los "alféreces", antigua tradición de hombres a caballo que bajan desde la Sierra de los Quinteros, con San Nicolás a cuestas.

En la plaza del pueblo esa fervorosa comitiva se encuentra con Santa Bárbara para continuar juntos en procesión las últimas siete cuadras hasta la capilla donde se celebra la misa.

Continúan con un recorrido por las viviendas del pueblo, donde los feligreses reciben las bendiciones, entre rezos y bombas de estruendo que conmueven al silencioso caserío.

El cierre es un tradicional baile nocturno donde los lugareños muestran sus habilidades y se relajan de un año de tanto trabajo.

Los tórridos días de verano trepan a altas temperaturas en ese rincón de La Rioja y los sacrificados habitantes abrevan en una pileta con frescas aguas de vertiente. Más lejos, en la Quebrada de la Bolsa, cascadas  cristalinas invitan a caminar y descubrir el hermoso y tranquilo paisaje.

Entre calles de tierra. Avanzar por la principal calle de tierra del pueblo desvela las casas sencillas a ambas manos del camino. Cada patio muestra un telar.

A la sombra protectora de talas y parrales, en un tranquilo trabajar van surgiendo con paciencia mantas, cubrecamas, ponchos, jergones, tapices, alforjas, alfombras, peleros, y bordados.

Algunos colores tradicionales son obtenidos de frutos y raíces de plantas de la zona aunque también hay incursiones en modernas anilinas, ya que no tienen miedo a las innovaciones si de colores se trata.

Allí todos trabajan, ambos padres e hijos, hasta las visitas que llegan los mandan al telar.

Luego venden sus productos a los turistas que detienen su viaje y recorren esa calle pasando de casa en casa, de telar en telar para admirar el trabajo de ágiles y morenas manos.

El próximo sábado 15 se realizará en Santa Bárbara el Festival Provincial de Teleros encuentro que suscitará gran interés en la región por la gran cantidad de artesanos que concentra y por la importancia de la labor en resguardo de las técnicas tradicionales de tejido.

La Secretaría de Cultura de la Provincia de La Rioja protege a las comunidades de Santa Lucía, Santa Bárbara, La Caldera, El Quebrachal, Puesto El Alto, Bella Vista, Polco de Chamical y de la Cortadera, La Huerta y Cortaderas.

Más información: teléfono (03826) 42-2673.

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