El desierto colorido que sorprende en Mendoza

El suelo oscuro junta el calor que necesitan los reptiles que lo habitan. (Mendoza)
El suelo oscuro junta el calor que necesitan los reptiles que lo habitan. (Mendoza)

Mendoza ostenta algunos de los paisajes más increíbles de país, como el Aconcagua, que es la cima más elevada en América, y las lagunas a gran altura que se abren paso en sus montañas. Otro de los lugares que parecen obra de un artista es La Payunia, una reserva natural que protege un territorio marcado por una actividad volcánica intensa a lo largo de los milenios.

Volcanes de a cientos

Este parque natural resguarda más de 800 volcanes, esto lo convierta en uno de los parques volcánicos de mayor densidad del planeta (tiene un promedio de 11 volcanes cada 100 km²). Además de sus conos milenarios se destaca por el color llamativo que tienen sus laderas: rojos, negros y cobres, resultado de erupciones históricas, lava, ceniza y rocas fundidas.

Fauna y flora

Otra razón que suma a su paisaje curioso es que está poco erosionado y eso hace que las formaciones y emanaciones volcánicas se puedan observar casi intactas. Incluso con un ambiente desértico, en La Payunia viven muchas plantas y animales. En el medio de los materiales volcánicos, una gran variedad de especies encontró su hábitat.

No es raro cruzarse con animales característicos de la estepa patagónica como zorros, gatos del pajonal, liebres y varios tipos de aves. Un dato curioso: También son comunes las tropillas de guanacos, este lugar es habitado por una población que ronda los 14.000 ejemplares, y es una de las más grandes de Argentina. Otro récord para esta reserva tan peculiar.