El comienzo de todo: Parque Nacional Nahuel Huapi

El primer parque nacional argentino es hoy un destino elegido a nivel internacional. Sus más de 710.000 hectáreas concentran increíbles cerros, lagos, lagunas y bosques.

Una vez más nos adentramos en uno de los paisajes más imponentes que nos regala el suelo argentino; esta vez, en el sur. Las provincias de Río Negro y Neuquén son dueñas del primer parque nacional del país, que comenzó a formarse poco a poco en el año 1903 y que, desde entonces, se considera como uno de los más reconocidos.

Con más de 710.00 hectáreas, el Parque Nacional Nahuel Huapi fue fundado con el objetivo de reguardar los bosques andinos norpatagónicos y de la estepa. Además de generar conciencia sobre la importancia de estos ambientes, se plantea difundir una forma más sana de relacionarse con la naturaleza.

EN CÓRDOBA. Para ir y volver en el día: ríos cercanos a la ciudad.

Se ubica al sudoeste de Neuquén y al oeste de Río Negro, y fue creado a partir de que Francisco Pascasio Moreno entregara tres leguas cuadradas. Años más tarde, en 1934, el Gobierno donó más tierras, momento en el que nació el primer parque nacional argentino, lo que convierte a nuestro país en el tercero de América en abrir uno.

Al llegar al lugar, se puede optar por diferentes formas para conocerlo: en auto, haciendo trekking, en una excursión lacustre, en bicicleta, con cabalgatas o mediante deportes como rafting y kayak, entre otras. En su página web se pueden ver mapas y los senderos a seguir.

La belleza de sus paisajes impacta a quienes lo visitan: durante los meses de primavera y verano, los colores que se pueden observar son muy llamativos, y los distintos ambientes se combinan creando un combo perfecto. Además, este espacio es el hogar de una variada fauna, tanto acuática como terrestre.

Si bien el Parque Nacional Nahuel Huapi está conformado por una gran cantidad de cerros, lagos, lagunas y bosques, hay algunos que es imprescindible conocer si se cuenta con pocos días para visitarlo: el cerro Tronador y el cerro Catedral, los lagos Nahuel Huapi y Mascardi, la Isla Victoria, el Camino de los Siete Lagos y el río Manso, entre muchos más.

Por las bellezas naturales que concentra, este es definitivamente un destino nacional que vale la pena visitar.