Del patrimonio de Humahuaca a los valles catamarqueños

Camino entre la selva jujeña. Foto: Sergio Moya / Inprotur
Camino entre la selva jujeña. Foto: Sergio Moya / Inprotur

La Ruta de los Valles, Quebradas y Yungas (una de las 17 rutas naturales promocionadas por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación) atraviesa miles de kilómetros del norte argentino, desde el Valle Central y las Yungas catamarqueñas hasta la Quebrada de Humahuaca en Jujuy, Patrimonio de la Humanidad.

En el medio, despliega los paisajes y las historias de todas las provincias, cada una con sus singularidades, pero también con los rasgos tanto geológicos como históricos o culturales que les dan unidad.

Además de las riquezas salteñas, destacamos otros imperdibles del camino de Catamarca, Tucumán y Jujuy.

Valle Central (CA). La zona del valle central catamarqueño limita al norte con la yunga tucumana y al este con el llano de Santiago del Estero. El verde es el tono predominante de sus paisajes, y los pueblos más destacados son El Rodeo, en lo alto del valle del Ambato; Las Juntas, con su toque de campiña alpina sobre la ladera de los cerros; Aconquija, en el departamento Andalgalá.

El Rodeo, en Catamarca. Foto: Carolina Cabrera / Turismo de Catamarca
El Rodeo, en Catamarca. Foto: Carolina Cabrera / Turismo de Catamarca

Yungas de Catamarca (CA). El invierno es una buena época para conocer las yungas catamarqueñas, estas selvas que forman parte de una región sorprendente y común tanto a varias provincias del norte como a países, hasta Venezuela, sobre la Cordillera de los Andes. El clima suele ser en estos meses templados, a diferencia de los calurosos veranos, con lluvias torrenciales. Escalonadamente, la zona tiene selva hasta los 500 metros sobre el nivel del mar, que se vuelve más espesa y tupida entre los 600 y los 1.500 metros, con laureles, horcos molles o cedros. Más arriba hay bosque montano, con formaciones de pino del cerro, alisos o sauco; y en lo más alto están los prados montanos, que por encima de los 2.300 metros tiene pastizales de altura.

Shincal de Quimivil (CA). La "capital más austral del imperio incaico" está sobre la Ruta 40. Es uno de los sitios arqueológicos más importantes del país, a cinco kilómetros de la ciudad de Londres, en el departamento catamarqueño de Belén. Londres fue la primera ciudad fundada por los españoles en la provincia, y la segunda ciudad argentina después de Santiago del Estero. El Shincal de Quimivil fue una ciudad administrativa del estado inca entre los años 1380 y 1600, y el sitio es un monumento de piedra que custodia parte de la historia de los pueblos originarios.

El Shincal de Quimivil. Foto: Turismo Catamarca
El Shincal de Quimivil. Foto: Turismo Catamarca

Yungas tucumanas (TU). Desde las coquetas construcciones de Villa Nougués, entre sus lomas y quebradas; las actividades en Yerba Buena; los cerros y la vista desde el San Javier; la zona de las yungas comprende una inmensidad de paisajes y destinos, que también incluyen los bosques de Raco y El Siambón, como las ruinas del ex ingenio azucarero San Pablo, o el relajamiento en El Cadillal.

Ciudad Sagrada de Quilmes (TU). Hacia el año 800, los Quilmes fueron uno de los asentamientos prehispánicos más importantes de los pueblos calchaquíes, que llegaron a tener 3.000 habitantes en el área urbana y 10.000 en los alrededores. Fue el último bastión de la resistencia aborigen ante el avance español, que claudicó recién en 1667, cuando 1.700 sobrevivientes fueron trasladados a pie hasta las proximidades de Buenos Aires (actual ciudad de Quilmes), adonde llegaron sólo 400. El lugar tiene un Centro de Interpretación para perpetuar la memoria ancestral de este pueblo originario. Se puede conocer la línea del tiempo con la historia del valle Calchaquí y de la Nación Quilmes desde su llegada hasta su trágico cautiverio y peregrinación.

Quebrada de Humahuaca (JU). Se trata de un valle andino de más de 150 kilómetros, con altas cadenas montañosas y cavado por el río Grande (el "río sagrado" al que se refiere Humahuaca) a más de 2.000 metros de altura. En la zona, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 2003, existen pueblos quebradeños que unen historias y tradiciones ancestrales. La quebrada combina como pocos, los paisajes con la riqueza arqueológica. Además, se puede realizar trekking, montañismo, cabalgatas, avistaje de flora y fauna. Purmamarca, junto al Cerro de los Siete Colores, Tilcara, Maimará, Hornillos, Pechel o Humahuaca, son algunas de las localidades más reconocidas de la zona.

Purmamarca, en Jujuy. Foto: Wikipedia
Purmamarca, en Jujuy. Foto: Wikipedia

Parque Nacional Calilegua (JU). Se ubica en las sierras de Calilegua, en el sureste de Jujuy y a 120 kilómetros de la capital provincial, en la selva de las Yungas. Calilegua significa "mirador de piedra" en aymará, y la zona resguarda vestigios de civilizaciones preincaicas. En el parque hay un camping agreste en Aguas Negras, sin luz eléctrica ni agua potable. Se pueden recorrer senderos como "el Monolito", la "Mesada de las Colmenas" con el mejor mirador y "Aguas Negras". Por las lluvias, se recomienda visitarlo de abril a noviembre y no en verano. En la zona se detectaron más de 123 especies de árboles, 77 de helechos, 120 de mamíferos y 350 de aves. Muchos animales están en riesgo de extinción: la taruca o huemul del norte, el yaguareté y el águila poma.