De la más antigua a la más linda: cinco librerías para enamorarse de Buenos Aires

Con libros de piso a techo, estos lugares son paraísos para los lectores. (Instagram: @eternacadencia)
Con libros de piso a techo, estos lugares son paraísos para los lectores. (Instagram: @eternacadencia)

Si te contás entre quienes se disponen a leer un buen libro como quien se prepara para comer un plato humeante, llegaste al artículo que necesitabas. ¿Sabías que Buenos Aires fue nombrada hace un tiempo como la ciudad con más librerías por habitante del mundo? Con la excusa de que en esta capital tan lectora llega la Feria Internacional del Libro el jueves 28, repasamos cinco de las infaltables.

La más antigua

Ávila es la más longeva de la ciudad y está en la esquina de Alsina y Bolívar. Tiene sus orígenes en 1785 y fue declarada de interés cultural y como patrimonio histórico. Tip: buscar la mesa de ofertas, donde se encuentran todos los libros en promo, que van desde $100 hasta $500.

Un clásico

Eterna Cadencia se describe a sí misma como “librería, editorial, blog, bar y mucho más”. Esta casa tomada... por escritores, es un lugar donde pasar un rato sin apuros. Entre arañas antiguas y lámparas hechas con libros, los pasillos invitan a perderse. Se encuentra en la calle Honduras.

La más linda

El Ateneo Gran Splendid nunca falta en las listas de puntos literarios a explorar. Este templo de los libros mantiene la estructura del antiguo teatro que funcionaba allí y se abre en palcos hacia el hall central, dividido en temáticas. Está en Recoleta y fue nombrada por varias revistas, incluyendo National Geographic, como “la librería más hermosa del mundo”.

Una instagrameable en Palermo Soho

Libros Del Pasaje es el refugio que frecuentan quienes buscan un espacio lindo para sentarse a leer de la mano de una taza de café. Es una casona antigua, donde la altura de los techos está aprovechada al máximo, con tomos en toda las paredes.

Una para ir con niños

Mil Gruyas es un espacio ideal para ir a buscar algo para los más peques. Tiene una colección grande de libros infantiles y de ilustraciones, en un ambiente acogedor y simple. También ofrece clásicos y títulos en otros idiomas. Está sobre la calle en Malabia al 1968.