La Boca, una obra de arte a gran escala

El pintor estaba convencido de que el color hacía felices a las personas. (123RF)
El pintor estaba convencido de que el color hacía felices a las personas. (123RF)

El emblemático barrio de Buenos Aires es la producción más grande del artista porteño Quinquela Martín. Te contamos por qué la pintó de colores. 

Juan Benito Quinquela Martín fue muchas cosas a lo largo de su vida, empezando por estibador de carbón y siguiendo por pintor. Pero además de eso fue el padre de La Boca y quien le dio los tonos que la posicionaron como una de las zonas turísticas más importantes de la ciudad de Buenos Aires.

Sus primeras obras las realizó con lo que tenía disponible: carbón. Y si bien su técnica fue cambiando, siempre representó las imágenes diarias de su barrio. En los años \'20, su obra comenzó a tener relevancia en el ámbito artístico y muchos se interesaron en este joven pintor que retrataba la vida ardua de los trabajadores portuarios.

Pieza por pieza

El artista, ya reconocido como uno de los más populares de Argentina, armó como un rompecabezas el distrito donde nació. A lo largo de los años donó al Estado muchos terrenos para la comunidad, entre ellos espacios para una escuela, un jardín de infantes, un museo y un teatro. En 1940, donó el terreno para la Escuela de Artes Gráficas, y otros para áreas de salud.

Caminito

Este pasaje, hoy postal típica de Buenos Aires, se encontraba abandonado en los años \'50. Quinquela y un grupo de vecinos lo recuperaron. Le dieron el nombre que lleva hoy y la estética con la cual pasó a formar parte del patrimonio de la ciudad, con tonalidades saturadas para embellecer el paisaje de la zona y alegrar a sus habitantes.

Tanto en el pasaje como en el resto de La Boca, el artista se dedicó a plasmar en las paredes el color que usaba en sus obras. Llenando de murales y pinceladas todos los rincones, logró posicionarlo como uno de los sitios más visitados y entrañables de la capital. Así, el barrio es en realidad una gran obra de arte.