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Voy de viaje

Tucumán: siempre tan cerca y linda

A 566 kilómetros de Córdoba, 6,30 horas en auto o una hora en avión, se ubica San Miguel de Tucumán. Quien la llamó “El Jardín de la República” no se equivocó, pero si algo destaca a la vecina provincia es el acervo histórico y su perfil de museo al aire libre.

Por Juan José Erramouspe*.

San Miguel de Tucumán está a 566 kilómetros de la ciudad de Córdoba, distancia que si se hace en automóvil, por las rutas nacionales 9 norte, 60 y 157, demanda alrededor de 6,30 horas.

Si el viaje se hace por vía aérea, el vuelo directo que ofrece Aerolíneas Argentinas despega de esta ciudad a las 11.10 y una hora después aterriza en el aeropuerto Benjamín Matienzo, de la capital tucumana.

Parafraseando al rosarino Fito Páez, podemos adaptar su letra y decir que “Tucumán siempre estuvo cerca”, pero ahora más.

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Los 14 kilómetros que separan el aeropuerto de la ciudad se consumen en pocos minutos y, si se aloja en el Sheraton Hotel, el primer cinco estrellas de Tucumán, tendrá la magnífica vista del Parque 9 de Julio frente a sus ojos. Es el primer paisaje urbano digno de ser visitado, con sus actuales 100 hectáreas (originalmente tuvo 400 hectáreas), diseñado por el arquitecto Charles Thays, el mismo que hizo lo propio con nuestro Parque Sarmiento y otros espacios públicos.

Pero esto es sólo una aproximación a la primera visión obtenida al llegar al hotel, luego se volverá sobre el parque con otros detalles.

Museo al aire libre

Si el viajero hace mucho que no visita San Miguel de Tucumán o si nunca fue, la mejor sugerencia que se le puede hacer es que haga un city tour con guía, porque la ciudad es como un enorme museo al aire libre y tiene lugares y rincones que son imperdibles, así como las historias que alimentan la tradición oral.

Una cuadra frente a la plaza Independencia con construcciones que conforman un muestrario de estilos arquitectónicos.

Y en materia de city tour, si quiere divertirse, hacer un paseo distinto y “ser parte” de la historia, recomendamos Antique Tour Experience, una agencia prestadora reconocida en Tucumán que lo llevará a recorrer la ciudad a bordo de dos tesoros mecánicos: un Ford A modelo 1928 y su gemelo modelo 1929.

Son dos joyas de colección, en perfecto estado de conservación y funcionamiento, que brindan el servicio en distintas excursiones, desde 1,30 horas hasta 12 horas de duración, según el programa elegido.  

Los dos Ford A de Antique Tour Experience dejan la explanada del Sheraton Hotel de Tucumán. Comienza un city tour pleno de historia y tradición.

El Antique Panoramic City Tour, con un recorrido de 40 kilómetros demanda cuatro horas. lo pasan a buscar por su hotel y el servicio contempla té picnic, copa de champán y guía trilingüe. Para cuatro pasajeros, el costo es de $ 1.950.

Otro paseo recomendable es el Antique Tour por las Yungas, el cual recorre 150 kilómetros en siete horas. En este caso, el programa incluye té picnic, degustación de quesos y vinos, copa de champán y guía trilingüe. El almuerzo no está incluido en la tarifa, de $ 4.100 para hasta cuatro pasajeros.

Casa Histórica

Visitar Tucumán y no tomarse la consabida foto frente a la histórica casa en la que fue declarada nuestra Independencia, el 9 de julio de 1816, puede ser considerado una falta grave.

Pero, al margen de consecuencias punibles, lo cierto es que una visita guiada al Museo Casa Histórica de la Independencia resulta inevitable, por el contenido del museo, la belleza de la construcción y los rincones de sus patios en los que se “respira” la historia.

En el último patio, sobre uno de los muros laterales, hay una estupenda y monumental escultura del momento en que los representantes juran la independencia, inmortalizado por Lola Mora, la exquisita artista plástica tucumana.

Y decir que San Miguel de Tucumán es una ciudad histórica, está refrendado por el Congreso de la Nación, que así la declaró en 1999. Una breve caminata por su zona más céntrica, haciendo eje en la plaza Independencia, permite corroborar esto.

La bella Casa Histórica de la Independencia, tantas veces dibujada en tiempos escolares. Muy bien conservada, suscita el interés de miles de turistas que recorren el museo.

La Casa de Gobierno y la Casa Padilla, de un lado; por otro, la iglesia y convento de San Francisco y, desde esa esquina, toda una cuadra de edificios históricos, como el excine teatro Plaza, hoy Teatro Mercedes Sosa; la Caja Popular de Ahorros; el Jockey Club; el exhotel Plaza, y la Federación Económica.

En diagonal a esa, en la esquina, el exbanco Provincia y en la misma cuadra, el Centro Cultural Rougés. Sobre el otro lateral de la plaza, en la esquina, la iglesia Catedral, la excasa Nougués y la Casa del Turista. En un breve recorrido de cuatro o cinco cuadras, toda la historia.

Foto histórica

Y si hablamos de toda la historia que encierra la ciudad, su capacidad histriónica se lo permite y se anima, en la feria de emprendedores Plaza Sur, al lado de la Casa Histórica, puede conseguir ropa de época y pararse frente al monumento de la independencia y sacarse una foto como una dama patricia, un general, un pregonero o un cura franciscano de aquellas épocas.

Turistas con trajes de época se sacan fotos con turistas “formales”.

Y no se sorprenda si los otros turistas, iguales que usted, le piden posar juntos para inmortalizar el momento y llevarse el recuerdo a su casa. Confieso que lo hicimos y la experiencia fue más que simpática y reconfortante, pese al papelón.

Una vez concluido el recorrido histórico, por la ciudad, el programa contempla un corto viaje hasta Loma Bola, una reserva natural ubicada en la sierra de San Javier, a 25 kilómetros de la capital tucumana. 

Allí, además de la belleza del entorno y las increíbles vistas que se tienen de Yerba Buena y la ciudad capital, se respira adrenalina.

Loma Bola es uno de los mejores centros de vuelo en parapente de América, gracias a las bondades de su ubicación, accesibilidad y condiciones de vuelo durante todo el año, además de las corrientes de aire que permiten volar como los pájaros.

Si nunca practicó parapente, quizá sea la mejor oportunidad para hacer un vuelo biplaza de bautismo, acompañado por un experto instructor. Los 900 pesos que pagará bien pueden ser considerados una inversión en una experiencia inolvidable.

Es hora de regresar al Sheraton Hotel y darse una vuelta por el spa, donde un baño turco, unos masajes o un baño de inmersión en la piscina climatizada, pondrá los músculos y huesos en su lugar.

*Especial

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