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Los Gigantes, el techo de los amantes de la naturaleza

De líneas simples pero con la fortaleza de la piedra, el refugio de montaña del Club Andino Aurelio Castelli fue el lugar de reunión de casi una treintena de personas que llegaron con el objetivo de acondicionar la estructura y los lazos de amistad entre los montañistas.

Por Karina Primo, Especial.

Desde un sábado de mayo bien temprano se acercaron a la sede del Club Andino cerca de 30 personas, de ambos sexos, con gran vitalidad y entusiasmo, caminadores, escaladores y amantes de la naturaleza para sumarse a las jornadas de celebración.

Y la palabra celebración fue verdadera cuando aparecieron entre las piedras y distintas direcciones, hombres, mujeres y niños cargados como las hormigas, con equipos, mochilas, camperas, aislantes, bolsas de dormir, materiales de construcción y herramientas. Y reivindicaron el origen del refugio.

La arquitectura simple y fuerte de piedra, con techo y aberturas rojas, para poder ser identificado en los días de niebla son una postal del valle, donde se sitúa a 2.250 metros de altura, y al que se puede llegar subiendo por diferentes cuestas.

En los dos días y una noche que duró el festejo los ánimos se contagiaron de felicidad, la que proporciona el trabajo comunitario. El andar, trepar, subir, bajar, pintar carteles, reparar postigos, sellar vidrios, limpiar, sacar piedras para armar gaviones y contener el suelo; barrer y ventilar los colchones al sol, generaron un espacio de cordialidad, de intercambio y construcción.

Entre mates, “yerbiados”, panes, pastafloras, dulces caseros y anécdotas, que surgían de a docenas, se hizo la noche y comenzó la magia. Los aromas de las cebollas peladas para cocinar la salsa de los tallarines hizo llorar a más de uno, como también las risas, las conversaciones, el murmullo constante que provenía de todos los rincones.

La calidez que siempre ofrece el refugio en la montaña se hizo sentir a través de las ventanas que se empañaron por el calor humano y la baja temperatura del exterior. Al prender la luz y el sonido del descorche del vino, las charlas nocturnas sintetizaron las cosas simples que compensaron el esfuerzo realizado en el día.

En el comedor los estantes, bancos y mesas de madera, las alacenas llenas de alimentos para que quien llegue encuentre siempre comida; los bastones colgados en las paredes, las camillas de rescate acomodadas en el techo, más algunas raquetas, libros, guitarras, cuadernos de notas, banderines, piquetas y sogas, forman parte de una funcional estampa en la casa de montaña del Club Andino.

La noche en Los Gigantes parecía hasta tener “olor” al frío que da la altura, más el cielo abierto que se caía de estrellas posibilitaron que los corazones pulsaran muy fuerte por estar ahí, de nuevo.

Enamorado de la montaña. Y luego de la cena, se recordó a Aurelio Castelli, quien fue presidente del Club Andino Córdoba allá por 1963 cuando perdió la vida mientras escalaba en el cerro Tres Picos, ubicado al sur del lago Puelo y tras el accidente se nombró al refugio con su nombre. La ocasión fue propicia también para pensar en el gran esfuerzo que se construyó el lugar entre todos y las ampliaciones que se le hicieron en los años posteriores.

Se relataron historias, los mayores les contaron a los jóvenes de sus hazañas, compartieron aventuras, conocimientos y pareceres acerca del montañismo cordobés y argentino y sus relaciones con el mundo. En esa proyección de las actividades se hizo presente el pasado y así fue como se escuchó con interés y profundos silencios a quien usó de la palabra y el lenguaje fue comunión entre distintas generaciones.

Esa noche y al día siguiente se reencontraron muchos escaladores, testimonios vivos del deporte en la montaña, quienes hicieron cumbre en los picos más altos del continente americano y en otros también. Muchos de ellos abrieron rutas, que luego recorrieron innumerables expediciones y que hoy son grandes referentes en las instituciones que hacen que el montañismo sea un orgullo nacional.

Se reencontraron las mujeres que han caminado y atravesado las sierras, que han unido valles siendo pioneras quizás sin saberlo del trekking cordobés. Se reencontraron los antiguos y los nuevos, los impulsados, los expulsados, los encordados, los acordados los no cordados. Todos bajo el mismo techo del refugio Aurelio Castelli.

El refugio, la sede, la palestra y las actividades que se generaron desde la fundación en 1954 del Club Andino Córdoba no han cesado, a pesar de las crisis, de la institución y hombres y mujeres con sus pasiones dejaron improntas que son la identidad del Club.

El Club Andino Córdoba es un gran semillero de voluntades, una plataforma desde donde se genera una fuerte conciencia ecológica, social y cultural con espíritu deportivo. Todos son compañeros cuando caminan la sierra, cuando escalan una pared, cuando se comparten las empanadas en los puestos al pie de los cerros.

En los Gigantes el 11 de mayo del 2013 se celebró una fiesta, todos fueron uno, los ausentes estuvieron presentes y los que asistieron se reconocieron en cada mirada.

Y los tabaquillos crecieron, los suelos se contuvieron, las cuencas hídricas se preservaron, los cóndores volaron, las guitarras sonaron, las voces cantaron, las heridas sanaron y los espíritus de las montañas se manifestaron en las formas, en los sueños de Los Gigantes que miran hacia los cuatro puntos cardinales.

Lo que hay que saber

El refugio Aurelio Castelli pertenece al Club Andino Córdoba.

Dónde. Se encuentra a 2.250 metros de altura en el macizo Los Gigantes, al pie del Mogote, punto más alto de ese cordón. Se construyó en 1963 y ampliado en años sucesivos.

Infraestructura. El refugio cuenta con todas las comodidades para socios e invitados.

Ofrece:agua corriente, luz, gas, cocina y vajilla (platos, cubiertos, vasos, jarros, pava, cacerolas etc.); dormitorios con cuchetas con colchonetas con una capacidad para 44 personas.

Caminatas. A partir del refugio se puede hacer trekking hacia los valles de los Lisos y del Nippur; al Mirador y visitas a refugios de los Nores y del Club Andino Villa. Carlos Paz. El refugio está rodeado además por distintas vías de escalada deportiva de todos los niveles.

Informes: www.clubandinocordoba.com.ar


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