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Playas

Salvador de Bahía, la ciudad de todos los colores

Vibrante, creyente, sincrética y puerta de acceso a las bellas playas del nordeste de Brasil, donde resuenan los ecos de Jorge Amado. Un retrato de Salvador de Bahía.

Por Graciela Cutuli (Especial).

Salvador de Bahía es el reino del eterno calor. El sol nos recibe brillante desde temprano, sin una nube, haciendo juego con los colores con los que la capital más africana de Latinoamérica decidió pintarse para estar a tono con el azul del cielo y las abigarradas faldas de las morenas que se sacan fotos con los turistas en el Pelourinho. O “Peló”, como le dicen sus residentes a este barrio que desde 1985 figura en el Patrimonio Mundial de la Unesco y que es, desde mucho antes, el corazón cultural de Salvador.

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Andando por estas calles de adoquinado desparejo, donde pareciera haber más iglesias que gente, saltan a la vista la herencia africana –especialmente visible en los cultos religiosos mezclados con el catolicismo que trajeron los portugueses– y el encanto tropical que se hizo carne en la obra de Jorge Amado. Hoy el Pelourinho, cuyo nombre deriva del lugar donde se azotaba a los esclavos en tiempos coloniales, se recuperó después de años de decadencia y restableció el lujo en la fachada de los edificios, el brillo de las ventanas y el colorido de las tejas. Este es el lugar ideal donde asomarse a las galerías de arte y a la música popular brasileña, especialmente al anochecer: el viajero noctámbulo se sentirá a sus anchas disfrutando alguno de los numerosos conciertos en vivo (como los de cada martes, cuando una acción religiosa de la Iglesia de San Francisco desemboca en una fiesta artística y musical), aunque también el barrio de Rio Vermelho y las playas son buenos escenarios a la hora de celebrar. Por supuesto, cuando llega en febrero la hora del Carnaval la fiesta ya no tiene límites de barrio: Salvador entero se entrega a la alegría popular.

Acrobacias al atardecer

¿Danza, gimnasia, arte marcial? Es un poco de todo y nada de eso al mismo tiempo, pero todo aquel que ponga un pie en Bahía podrá descubrir de primera mano qué es la capoeira, ese baile sutil que semeja una lucha mientras las parejas se enfrentan y a la vez se eluden con la magia de sus cuerpos elásticos. Y si el viajero quisiera aprender, en el Pelourinho hay varias escuelas para iniciarse en los secretos de este arte acrobático de raíces africanas, que los esclavos fugitivos utilizaban en Brasil para huir y defenderse. Por eso precisamente estuvo prohibida, incluso hasta muchos años después de la abolición de la esclavitud.

DATOS. Información útil para conocer Salvador de Bahía.

Hoy, en cambio, es un clásico del atardecer en las playas más bonitas de los alrededores de Salvador de Bahía. La Ciudad Alta se asoma a las aguas del Atlántico, la Ciudad Baja a la Bahía de Todos los Santos, donde son famosas las puestas de sol en la playa Porto da Barra. La contigua Farol de Barra –el farol en cuestión es el que se encuentra en la Fortaleza de San Antonio– es de olas suaves, que se vuelven más fuertes e ideales para el surf en Morro do Cristo. Otras de las favoritas son la Playa de Ondina, Pituba –una de las más extensas, a una decena de kilómetros del centro– y la famosa Itapuá, inspiradora de la música de Caetano Veloso, Vinicius o Dorival Caymmi. Hacia el norte la última playa es Flamengo, más natural y también una de las más bellas. Y enfrente de Salvador, la isla de Itaparica –sobre la Bahía de Todos los Santos– también invita a disfrutar de sus playas con largos atardeceres, actividades náuticas, baños de sol, hotelería de primer nivel y la alegre calidez que es la marca distintiva del nordeste brasileño.

El primer resort de Club Med en Sudamérica

Voy de Viaje dialogó con el gerente general de Club Med, Tiago Varalli, sobre el Village Club Med Itaparica, ubicado en esa paradisíaca isla cercana a Salvador de Bahía.

-¿Qué características tiene el resort de Club Med en Itaparica?

-La región de Bahía es un destino mágico con un calor humano único: desde el centro mismo de Salvador se toma el ferry que en 45 minutos deja en la isla de Itaparica. Este es el primer resort de Club Med en Sudamérica, que marca la historia de la compañía. Es un village de los años ’80, que tuvo muchas remodelaciones y renovaciones. Es cien por ciento familiar y, además de los deportes, servicios para niños y la gastronomía, tiene como particularidad la energía de Bahía. En su laguna, a la que dan los cuartos brindando una visión de naturaleza, se practican muchos deportes náuticos. En cuanto a la parte social –bar, piletas, actividades de gimnasia y fitness–, está sobre la playa. Itaparica además tiene excursiones para conocer otras playas de la región y la parte histórica de Salvador.

-¿Existe alguna promoción para la última parte del año?

-Comprando hasta el 27 de octubre, la promoción “Cuanto antes mejor” ofrece un descuento del 35% en los paquetes de estadía, por persona, para todos los villages de Brasil. Es para utilizar desde el 5 de noviembre hasta el 30 de abril. Por otra parte, el “todo incluido” no sólo abarca la oferta gastronómica y de entretenimiento, sino que también se pueden agregar en la compra los servicios de transporte aéreo y terrestre.

Consultas: +54(11) 4313-2000

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