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Riviera Nayarit, el tesoro del Pacífico mejicano

Las playas de San Francisco, o san Pancho, son ideales para el descanso. (Oficina Rivera Nayarit)
Las playas de San Francisco, o san Pancho, son ideales para el descanso. (Oficina Rivera Nayarit)

La Riviera Nayarit, la joya más joven de la costa oeste de México, le escapa al sargazo y se afianza como uno de los destinos turísticos más atractivos.

México siempre sorprende. Tan enorme y diverso, parece que habitan muchos países en uno solo. Abarcable, su oferta nunca se agota. Desde lugares ideales para el descanso hasta sus paradisíacas playas, este territorio cobija impresionantes tesoros.

Y como para muestra alcanza un botón, la Riviera Nayarit emerge desde el Pacífico, bordeando imponente la costa oeste, como uno de los lugares de moda y más sorprendentes del país azteca.

Con casi 310 kilómetros de playas, una exuberante jungla que se deja transitar entre rutas y 23 microdestinos, esta Riviera está llena de contraste, color y cultura. La última y mayor de las amenazas para los fanáticos de las aguas caribeñas, el sargazo, en esta zona es un verdadero desconocido.

La sucesión de pueblos costeros arranca en Nuevo Vallarta y termina en la Isla de Mexcaltitán. Entre un punto y el otro, la Riviera alberga lugares sorprendentes con propuestas variadas. Sólo hay que dejarse llevar por esa inmensa jungla que envuelve y parece proteger, desde lo alto, este sinuoso camino que sube lento hacia el norte.

La puerta de entrada

Inmensa responsabilidad la de Nuevo Vallarta. Le da la bienvenida a los que van en busca de la perla del Pacífico mejicano y se erige como la línea de largada para todo lo que sigue. Y lo hace muy bien. Junto a Flamingos y La Cruz de Huanacaxtle, extiende sus exclusivas playas que combinan a la perfección con los resorts y hoteles más lujosos de la región. Le sigue Punta de Mita, un típico pueblo mejicano de pescadores donde se encuentra un exclusivo desarrollo hotelero y residencial: Punta Mita, un verdadero refugio de celebridades internacionales.

Atardecer en Nuevo Vallarta, el lugar más selecto de la Riviera Nayarit. (Alejandra Boldo)
Atardecer en Nuevo Vallarta, el lugar más selecto de la Riviera Nayarit. (Alejandra Boldo)

Calma bien mejicana

Calles angostas y empedradas, con coloridos puestos en ambas veredas. Una plaza principal que conserva la arquitectura original de principios de siglo, un mar agitado y una extensa playa de arena fina y dorada. Eso es Bucerías, siguiendo hacia arriba por esa traza que lleva al norte, un pueblo acogedor que mantiene intacta la idiosincrasia azteca y donde no hay espacio para el aburrimiento.

Bucerías, el lugar de los buzos, es un típico pueblo de pescadores con playas muy tranquilas. ( Oficina Rivera Nayarit)
Bucerías, el lugar de los buzos, es un típico pueblo de pescadores con playas muy tranquilas. ( Oficina Rivera Nayarit)

Pueblo mágico

Sayulita es color y alegría, con una impronta hippie chic indiscutible. En sus calles se respira el típico amor y paz de los años \'60 y, al igual que sus contemporáneos, se resiste a crecer. Casi como una ambigüedad, el pueblo invita a la calma y la introspección de los pueblos originarios, mientras que la jungla y sus playas se prestan para los deportes extremos y la ecoaventura. Sus olas son inmejorables para las tablas, no por nada este pueblo es reconocido por la cantidad y calidad de escuelas de surf que tiene. Alrededor de la plaza central, que convive con una pequeña y pintoresca iglesia y dos árboles de tamarindo, están los artesanos descendientes de los huicholes, quienes conservan su cultura indígena y realizan coloridas artesanías fabricadas con chaquiras.

De los 23 pueblos de la Riviera Nayarit, Sayulita tiene la categoría de pueblo mágico. (Alejandra Boldo)
De los 23 pueblos de la Riviera Nayarit, Sayulita tiene la categoría de pueblo mágico. (Alejandra Boldo)

El sabor mejicano

Subiendo siempre hacia el norte, asoma San Francisco (o San Pancho), la capital cultural de la Riviera Nayarit. Tranquilo, bohemio y un tanto elegante, así de ecléctico es este lugar donde se cocinan los mejores y más variados aguachiles (el plato típico de la región, a base de camarones) de toda la costa oeste. Sus playas de arena dorada son tranquilas, anchas y con desniveles, y deben convivir con un mar bravo que prefiere a los surfistas más habidos que a los bañistas sin experiencia.

Para muestra, alcanzan estos pueblos. El recorrido por los más de 20 poblados de la Riviera Nayarit, cada uno de ellos con su propia impronta y atracciones, es sin dudas una experiencia única que permite conocer de cerca, y en primera persona, el México más profundo.

Información útil para visitar Riviera Nayarit

cómo llegar.

De Córdoba a Puerto Vallarta, con una sola escala en Panamá, hay pasajes a partir de los 1.000 dólares.

Dónde alojarse.

En Sayulita, el hotel Pueblito, tiene habitaciones que van desde los 180 a los 250 dólares por noche, con desayuno incluido. En Bucerías, Refugio del Mar ofrece hospedaje desde los 104 hasta los 250 dólares por noche. En San Francisco, el hotel Cielo Rojo tiene habitaciones por 141 dólares.

Para comer.

La Rústica, en Sayulita, tiene platos por 80 dólares. En el Brujo o La Lupita, en Bucerías, se puede comer por 50 y 80 dólares. En Las Palmas, en San Francisco, el menú cuesta 40 dólares. Para descubrir el verdadero sabor mejicano, lo ideal es probar los tacos en la calle. Cuestan desde uno a tres dólares, dependiendo del lugar. La bebida insignia de la zona es el tejuino y los postres más tradicionales son iztete, coyules y cocada.

Moneda.

100 pesos mejicanos equivalen a 300 argentinos.