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Playas

Jericoacoara y Barra Grande, dos destinos para los amantes del windsurf y el kitesurf

Las playas del nordeste de Brasil están consideradas como algunas de las mejores del mundo para practicar estos deportes acuáticos.

Por Silvina Pini (Especial).

Jericoacoara –“Jeri” para los amigos– es una villa de apenas 2.000 habitantes y calles de arena a 290 kilómetros de Fortaleza, capital del estado nordestino de Ceará. La mejor manera de llegar es por la playa en una 4x4. Al pisar “Jeri”, uno siente la necesidad de descalzarse. Toda la villa puede recorrerse a pie en un rato.

Lo que hasta hace unos años era una tranquila aldea de pescadores se transformó en la meca mundial de los amantes del windsurf y el kitesurf. Pescadores y deportistas conviven pacíficamente sin cruzarse: los pescadores se levantan a la hora en que los chicos de las tablas se van a dormir y vuelven del mar con sus redes cargadas mientras los otros están empezando el día. El mar está calmo hasta media mañana, cuando empieza a soplar el viento que alcanza ráfagas de 30 kilómetros y ya no para hasta la noche. 

Al mediodía, los deportistas copan la playa; despliegan velas, arcos y tablas; y se lanzan al mar a montar olas y volar durante horas y horas, algo que cualquier novato puede intentar alquilando el equipo y tomando una clase.

El atardecer –por do sol– es toda una ceremonia y el momento en que “Jeri” cobra vida. La duna alta y majestuosa junto a la playa principal invita a sentarse con una cerveza o una caipirinha a compartir los instantes finales del día.

Y entonces “Jeri” se viste para la noche con velas y música en vivo. Bares, restaurantes y carritos improvisados sobre la arena ofrecen tragos y platos con base en pescados y mariscos, con una vuelta de tuerca.

Playa gemela

A 150 kilómetros, ya en el estado de Piaui, hay una playa igual de perfecta para remontar olas: Barra Grande. Llegar desde Jericoacoara es un paseo en sí mismo. Hay que ir en buggy por la playa, atravesar las dunas de Tatajuba, darse un chapuzón en la Lagoa da Torta y, más adelante, cruzar el río Guriú subiendo el buggy a una balsa rústica. Al dejar atrás la villa de Camocim, y tras unos kilómetros más de playa, viento y dunas, se llega a Barra Grande. 

Descubierto más recientemente por los fanáticos de las tablas, aún se nota el choque de culturas con los locales, que no comprenden por qué no les interesa nada más allá de las olas y el viento. “¿Cómo pueden pasar por aquí y no querer conocer los manglares y los caballitos de mar?”, se preguntan. Y tienen razón. Es un paseo en bote imperdible.

El manglar es un tipo de ecosistema formado por árboles de mangle muy tolerantes a la salinidad de los suelos en las desembocaduras de ríos y arroyos en las costas tropicales. Cumplen una función clave en la protección del litoral contra la erosión y dan cobijo a numerosas especies, entre ellas, los hipocampos.

Los guías detienen los botes y se bajan para escarbar entre el barro y cazar enormes cangrejos violeta, una de las principales actividades económicas. En algunos tramos de agua profunda, se puede flotar, salvavidas al cuello, río abajo, observando el mangle rojo de una orilla y el blanco de la otra.

Más próximos al mar, los guías detectan pequeños hipocampos de hasta diez centímetros comiendo las raíces de los mangles. Se tiran al agua y los pescan con cuidado en grandes recipientes de vidrio que suben al bote para mostrar de cerca y echarlos al agua otra vez.

El paseo termina en la playa de Atalaia, donde, además de viento, hay varios restaurantes para almorzar cangrejo con un poco de farofa (harina de mandioca) y cilantro.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR: Gol tiene vuelos a Fortaleza todos los días menos los martes, con escala en Río de Janeiro, desde 48.219 pesos.

DÓNDE DORMIR: en Jericoacoara se recomiendan Pousada Araxá, desde 6.640 pesos la habitación doble con desayuno, y My Blue (mybluehotel.com.br), desde 6.480 pesos la doble con desayuno.

En Barra Grande, Pousada BGK, desde 8.334 pesos la cabaña con desayuno, y Pousada Manatí, desde 5.561 pesos la doble con desayuno.

TRASLADOS Y PASEOS: Eco Adventure ofrece transfer en 4x4 y en buggies, además de tours por el manglar.

CLASES Y ALQUILER DE EQUIPOS: en Jericoacoara, Kite nomad brinda alquiler de equipos, clases y cursos completos. 

En Barra Grande, Kite School Barra Grande da clases colectivas e individuales para todas las edades.

MÁS DATOS: visitbrasil.com/es.

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La Voz.