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La increíble isla de los caballos salvajes en Estados Unidos

Assateague es una joyita que los amantes de la naturaleza van a querer sumar a su lista de deseos.

Por Redacción Voy de Viaje.

A unos 300 kilómetros al sur de Nueva York, sobre la costa este de Estados Unidos, una isla alargada es refugio de animales salvajes. Se trata de Assateague, un lugar reconocido por los caballos de raza mustang que se mueven libremente por su territorio.

Estos animales son descendientes de caballos domésticos que volvieron a un estado salvaje, y son reconocidos por su belleza y por su capacidad para soportar altas temperaturas, mosquitos, fuertes tormentas y comida de escasa calidad en zonas azotadas por el viento.

Según una leyenda local, son sobrevivientes de un naufragio ocurrido en la costa de Virginia, uno de los estados a los que pertenece la isla, en el siglo XVII. Otra explicación, menos épica, indica que pueden ser descendientes de caballos que fueron trasladados del continente a la isla para evadir impuestos.

Actualmente se puede observar a estos ejemplares desde una distancia segura, a través de tours que permiten recorrer sectores alejados de la isla en kayak o en crucero. La indicación para todos los visitantes es la misma: hay que respetar el estado salvaje de los caballos y no tratar de acercarse ni de alimentarlos.

Más que animales

Además de observar caballos, quienes visiten la isla pueden disfrutar de la playa y meterse en el mar (en verano hay guardavidas en distintos puntos de la costa), acampar en las zonas delimitadas, andar en bici y hacer surf, entre otras actividades.

Territorio dividido

La isla pertenece a dos estados, Maryland y Virginia, y es manejada por tres agencias diferentes: el Servicio de Parques Nacionales, el Servicio Estadounidense de Pesca y Vida Salvaje y el Departamento de Recursos Naturales de Maryland.

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La Voz.