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Ciudades

Guía para recorrer Santiago en metro

De la mano del metro, la capital chilena se recorre en todo su esplendor. Aquí, algunas pistas para un primer encuentro fugaz con la gran metrópoli del otro lado de la cordillera.

Por Juan Manuel Pairone (Especial).

Cruzando los Andes, Santiago de Chile recibe al turismo con uno de sus principales orgullos: su transporte y, en especial, su red de subterráneos. El sistema es una ayuda inestimable para recorrer la ciudad y una vía de conexión exprés con los puntos distintivos de la capital chilena. Pero además, el “metro” es una invitación a experimentar el día a día de los santiaguinos. 

Para quienes buscan un primer acercamiento, hay algunas estaciones que resultan clave para iniciar el recorrido por el casco histórico (Santiago Centro, específicamente). Más allá, están las reconocidas comunas aledañas de Providencia, Ñuñoa, Las Condes y Vitacura, el sector de mayor desarrollo comercial y financiero de la ciudad que crece hacia los pies de los Andes. Todo al alcance de un viaje subterráneo a través de las entrañas de la capital.

Siempre quiero volver a Santiago y darme una vuelta por el ‘pueblito’ Los Dominicos, amar los cacharros de gres y tomar un café bajo las Santa Rita. 

Plaza de Armas. Con estaciones de las líneas 3 y 5, la plaza del centro neurálgico de la ciudad es un punto ineludible para todo aquel que camine el Santiago más agitado, entre peatonales, edificios de oficinas y un ritmo comercial que se impone incluso a las restricciones de espacio. Hacia el oeste, el Museo Nacional de Bellas Artes. Apenas unos metros al sur, el cerro Santa Lucía y Lastarria, un pequeño barrio que funciona como centro cultural gastronómico y turístico de la cara más bohemia y tradicional de Santiago. Antes y después del imponente Centro Gabriela Mistral (GAM), las estaciones Universidad Católica, Santa Lucía y Universidad de Chile muestran un incesante tráfico de estudiantes, oficinistas y trabajadores.

Baquedano. Probablemente la estación más concurrida de todo el subterráneo de Santiago. Ubicada en la comuna de Providencia pero anexa al centro, supone una postal urbana de las más características. El punto que comparten la línea 1 y la 5 está en las inmediaciones de plaza Italia (nombre popular otorgado a la plaza Baquedano). Además de ser un punto de reunión y de manifestaciones populares, representa una división de clase que se hace eco en una expresión muy común: de plaza Italia para arriba o para abajo, siendo “arriba” (hacia el oriente) el llamado “barrio alto” donde se emplazaron los sectores más acomodados, cercanos a la cordillera. Al pie de la estación también se encuentra el Parque Bustamante, un paseo rodeado de cafés, museos y callejuelas que transmiten una atmósfera apacible y pintoresca.

Los Héroes. En el norte del barrio Dieciocho (el casco antiguo de la clase acomodada santiaguina, construido entre fines del siglo XIX y comienzos del 20), la avenida Libertador General Bernardo O’Higgins (o, simplemente, La Alameda) concentra buena parte del tráfico del centro de la ciudad. Allí se ubica el Bandejón Central, una senda amplia que une los dos carriles de la arteria principal, donde desemboca la estación Los Héroes. Este nodo urbano conecta la línea 1 con la 2, encargada de unir el sur y el norte de Santiago. A unos cuantos metros, el Palacio de La Moneda aguarda expectante. La bandera Bicentenario –monumental, con 27 metros de largo por 18 de ancho, y a 60 metros de altura– está ahí también, en la zona cero de los mayores hechos políticos de la historia chilena.

Los Leones. Junto a la de Tobalaba, esta estación de la línea 1 representa un acceso directo al Costanera Center y toda el área de Sanhattan que se extiende hacia la comuna de Vitacura, una de las más ricas de Chile. No es casual que en Los Leones también comience la línea 6, la última incorporación de la red. El nombre de ambas estaciones viene del puente que se ubica a unos metros de su boca de salida. Dos leones de piedra coronan el cruce a ambos lados de la calzada y dan la bienvenida a las inmediaciones del cerro San Cristóbal, pulmón verde y espacio recreativo del nordeste de Santiago. La nueva línea también permite acceder de modo directo a Ñuñoa y al Estadio Nacional, sede de importantes eventos deportivos y artísticos.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR: hay vuelos directos entre Córdoba y Santiago de Chile por 165 dólares a través de Latam.

CÓMO MOVERSE: en metro, por supuesto. El pasaje tiene un costo de entre 1 y 1, 20 dólares, dependiendo del horario. La frecuencia y la calidad del servicio, así como el estado de los trenes y las estaciones, son destacables. Se puede consultar el mapa vía web: metro.cl/tu-viaje/plano-de-red. 

CUÁNDO IR: el clima de Santiago es fresco y seco, con una temperatura media anual de 14°C. El verano suele ser un gran momento para visitar la ciudad: pese a que el calor no deja de sentirse, la frescura llega a la noche gracias a la cercanía de la cordillera. 

DÓNDE DORMIR: hay excelentes opciones en habitaciones privadas en hostels entre los 30 y los 70 dólares por noche. Se pueden conseguir habitaciones dobles en hoteles tres estrellas desde 100 dólares. Más info: spanish.hostelworld.com y trivago.com.ar.

DÓNDE COMER: cerca de plaza Italia, La Terraza (Av. Vicuña Mackenna 24) es una auténtica fuente de sodas santiaguina. Allí se pueden degustar algunos sabores clásicos de Chile en forma de minutas, desde un Barros Luco (sándwich de carne a la plancha y queso bautizado en honor a un expresidente, a 6 dólares) hasta una versión propia de la humita que incluye tomate. Si se elige un completo (pancho, a 2 dólares) o un churrasco (una especie de lomito redondo, a 6 dólares), sí o sí tienen que ser “italianos”: con palta, mayonesa y tomate.

MÁS DATOS: santiagocapital.cl.

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