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Ciudades

Conocé la hermosa ciudad chilena de Puerto Varas

La ciudad y sus alrededores ofrecen un sabio mix entre la mano del hombre y la de Dios: arquitectura germana, frondosas selvas y lagos azules.

Por Mario Rodriguez (Especial).

La visita a la pequeña ciudad de Puerto Varas –de unos 40 mil habitantes– puede ser la coronación del espectacular Cruce Andino o el punto de partida para conocer una de las zonas más bonitas de Chile: la región de Los Lagos. 

Puerto Varas es el fruto de la colonización alemana que se asentó a orillas del Llanquihue entre los años 1852 y 1853. Lejos de disimularlo, desde su impactante arquitectura hasta su gastronomía, todo huele a inmigrante teutón. 

Con un claro enfoque turístico, el destino ofrece múltiples actividades y atractivos en sus alrededores: rafting, canopy, trekking, esquí y una larga lista de etcéteras para consumir energía y luego recuperarla con algunos de los manjares marinos típicos de la región. 

DATOS. Información útil para conocer Puerto Varas.

Entre árboles milenarios

Temprano en la mañana, un minibús nos conduce al Parque Nacional Alerce Andino, distante unos 60 kilómetros de Puerto Varas. 40 mil hectáreas de selva valdiviana en toda su expresión nos dan la bienvenida bajo una persistente llovizna. “Tranquilos, en la selva los árboles hacen de paraguas”, nos dice el guía, y tiene razón. A medida que avanzamos entre bosques de milenarios alerces, arrayanes, lengas y canelos, el agua parece aflojar.

Todo está perfectamente señalizado y permanentemente se tiene la indicación del trayecto recorrido. Por momentos, la densidad de la vegetación oscurece totalmente el circuito, mientras que en los tramos irregulares las pasarelas hacen fácil el camino. Tras cuatro kilómetros, llegamos al impresionante salto del río Chaica y un poco más arriba se encuentra la vedete del parque: el alerce milenario. Es difícil que se pongan de acuerdo, pero se calcula que tiene entre 2.500 y 3.000 años y mide unos 45 metros de altura.      

Puerto Montt ¿te suena?

Para aprovechar los buenos precios que se consiguen en el país vecino en electrónica y ropa, a 22 kilómetros de Puerto Varas se encuentra la ciudad de Puerto Montt, capital de la región. Hay minibuses cada 10/ 15 minutos, con un costo aproximado de 25 pesos.   

Con rumbo a la “Ciudad de la música”

Bordeando el Llanquihue camino a Frutillar, el guía nos comenta que atravesaremos la cuenca lechera chilena. Vuela mi imaginación: como buen hijo de Villa María, esperaba ver inmensas praderas divididas con boyero eléctrico y poblada de vaquitas en blanco y negro. Error. Suaves lomadas esconden grandes “patios” con lecheras de color, dispersas por los pequeños campos. El paisaje suma antiguos galpones de placas de madera y se vuelve más propio de Heidi que de Arturo Vidal.

Las iglesias, casas e incluso la gastronomía del Bajo Frutillar –la ciudad vieja– dan muestras evidentes de la influencia germana. Esta zona se desarrolla a orillas del lago y parece importada del viejo mundo, mientras el Alto Frutillar constituye el sector nuevo de la ciudad. 

Con parte de su estructura sumergida en el agua, el Teatro del Lago es una impactante construcción donde se desarrollan las “Semanas musicales”, tradicional actividad que se lleva a cabo todos los años entre enero y febrero y por la cual Frutillar recibe el apodo de “Ciudad de la música”.

Ritmos, historia y cultura se conjugan con el idílico paisaje del lago Llanquihue y el omnipresente volcán Osorno. ¿Por qué le habrán puesto Frutillar?

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