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¿Cómo perdió la nariz la Esfinge de Giza?

La enorme escultura tampoco conserva su barba, que se exhibe en un museo.

Por Redacción Voy de viaje.

Una de las postales más icónicas de Egipto es esta esfinge. Envuelta en desierto y con pirámides por detrás, es sin dudas, una imagen cautivante. Pero además de tener un porte sorprendente, tiene una particularidad que despierta la intriga de todos los investigadores y turistas. Sí, exacto, no tiene nariz.

La figura mitológica se encuentra muy cerca del Río Nilo, a pocos kilómetros de El Cairo, la capital del país. No se sabe con seguridad cuándo fue esculpida, pero los expertos estiman que su construcción tomó lugar hace unos 4500 años, en la época de mayor esplendor del Antiguo Egipto.

A continuación te contamos algunas de las hipótesis sobre su historia y qué le pudo suceder a su rostro.

3 teorías

Una de las primeras opciones que barajaron los arqueólogos era que había sido destruida por el ejército de Napoleón, pero se comprobó que se trataba de una leyenda falsa. Unos dibujos realizados en 1737 ya la mostraban carente de este rasgo.

Otra hipótesis atribuía la desaparición a un fanático religioso, que en 1378 decidió dañar el monumento, destrozando parcialmente además sus orejas.

Actualmente, la razón más aceptada es que simplemente, la escultura se desmenuzó por efecto de la erosión, y el rasgo facial se derrumbó de forma natural.

El misterio tuvo su aparición en la literatura repetidas veces, incluso se reflejó en las aventuras de Ásterix el galo cuando en un capítulo, Obelix, su entrañable compañero, escala la esfinge y quiebra la nariz por simple torpeza.

A pesar de que la causa por desprendimiento natural sea la supuesta hoy en día, lo real es que no se sabe a ciencia cierta dónde está ni cómo desapareció la famosa nariz.

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