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Playas

Caribe colombiano: Cartagena, entre la historia y el mar profundo

Algunas playas para descubrir en un viaje a la ciudad amurallada de Colombia. Playa Blanca, Cholón o Marbella están en el selecto menú.

Por Daniel Santos (Especial).

Cartagena es un clásico del caribe colombiano y uno de los destinos preferidos por los argentinos. La ciudad cruza algunas playas no tan preciosas (tomando en cuenta un estándar-Caribe) con la historia exquisita de su centro, el murallón a prueba de piratas y ese aire cultural que combina desde un Hard Rock Café (igual a cualquiera de cualquier parte) con un Quiebra Canto, popular bodegón para bailar salsa y descubrir la ciudad auténtica.

Las mejores playas no están ahí mismo, y hay que hacer un plan de viaje que resulta imprescindible: la isla Barú, y su Playa Blanca, es una visita obligada en el paseo cartaginense. Puede ser plan de una tarde, pero no es lo ideal: a la hora en que llega la mayoría de las excursiones, el gentío opaca el placer de las aguas azules y cristalinas e impide disfrutar cómodo del paisaje marítimo.

Los vendedores ambulantes y las masajistas, de intensidad exasperante, especialmente en el centro de la playa, también pueden incomodar al que busca tranquilidad. En Barú hay cabañas básicas para pasar la noche, carpas rudimentarias o hamacas para aprovechar el contacto natural al máximo. Y también algunos restaurantes y barcitos mínimos, pero no por eso menos encantadores.

El hecho de que no haya luz eléctrica ni wifi es la garantía de que uno no va a perder el tiempo en otra cosa que no sea el disfrute del entorno, casi virgen.

El mejor modo de disfrutar de la Playa Blanca es si uno puede acomodar para quedarse dos días, y aprovechar la mañana y la noche, en soledad o con muy poca gente en los alrededores. Allí, todo se vuelve mágico, en esos espejos de agua para disfrutar de atardeceres o amaneceres, arena blanca o rosada, fina, rincones para hacer snorkel a metros de la costa (con un guía, siempre mejor).

Por tierra o por mar

A Barú se puede llegar por tierra o por mar. En colectivo (75 minutos), con un ferry que tarda un rato pero cuyos paisajes se disfrutan, o con lanchas que cruzan permanentemente desde el principal muelle turístico de Cartagena (35 minutos) y permite el diálogo directo y personal con los trabajadores cartaginenses, que pueden ser mejores guías incluso que los tradicionales.

En colectivo, la vuelta suele ser caótica si es en horario pico y también si es fin de semana (con mucho turista local aprovechando el lugar).

El ferry, dentro de los paseos turísticos que ofrecen en Cartagena, incluye una parada en el acuario de las Islas del Rosario (es un archipiélago de 27 islas) y en algunos casos la cena. También hay hoteles grandes, como el Decameron, alejado de la playa central. Este año comenzó a construirse un camino para llegar por tierra a Cholón, un poco más allá de las Islas del Rosario, pero también puede incluirse en un plan completo de la zona. Salen las lanchas desde los muelles principales de Cartagena y el paseo vale la pena (y los pesos colombianos). Se puede ir por tierra hasta Playa Blanca, y de allí por agua.

Al llegar, el mar es tan encantador como en Playa Blanca, pero la vegetación natural de los alrededores es todavía más espesa, tanto la terrenal como la subacuática: allí comienza una enorme barrera de coral que es la mayor de Colombia.

En ese grupo de islas está Playa Azul, pero aunque está deshabitada es privada.

Opciones más cerca

Sin necesidad de hacer una excursión de uno o dos días, es posible disfrutar del mar en la mismísima Cartagena, a poquita distancia del centro histórico y a un colectivo de línea y pocos minutos. La Playa Cartagena es una playa pública recomendada para ver el atardecer en la ciudad amurallada. Entre diciembre y abril, fuera de la temporada de lluvias, se disfruta más.

Otra opción está hacia el lado del aeropuerto, en playa Marbella. Pequeña, es ideal para deportes náuticos y disfrutar de la comida tradicional colombiana (cualquier cosa que incluya mariscos fresquísimos es ideal).

Si algo le sobra a Cartagena son playas, y valen más de un viaje conocerlas, tanto las que están en los alrededores como las que se encuentran un poco retiradas: Rosario, Tintinpan, Cristal, Bocagrande, el Archipiélago de San Bernardo, Boca Chica, El Laguito, Castillogrande, Punta Canoa, Blas El Teso o Crespo, todas atractivas opciones con características propias.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR.

El vuelo Córdoba-Cartagena incluye una parada en Panamá, y tanto por Copa como por Latam oscilan los 45 mil pesos por persona. Para mayo de 2020 hoy se pueden conseguir a unos $ 30.000.

DÓNDE ALOJARSE.

Los hoteles, siete días para dos personas en mayo, van desde los 25.000 a 100.000 pesos, de acuerdo a la categoría que se quiera utilizar.

PASEOS.

La salida para las excursiones en lancha o paseos más completos se consiguen en los principales muelles turísticos de la ciudad. La Bodeguita es el más popular.

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La Voz.