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Playas

Barbados es una perla por descubrir

La isla ubicada en las Antillas Menores es una nueva propuesta turística desde que hay vuelos desde Córdoba. Clima caribeño, playas infinitas, muy buena hotelería y excelente comida.

Por Julián Cañas (Especial).

Barbados es mucho más que sol, mar, música, comida y ron; aunque esos atractivos serían suficientes para decidir un destino de viaje de descanso. Esta isla caribeña ubicada en las Antillas Menores es una perla turística por descubrir para cordobeses y latinoamericanos en general. 

Durante muchos años fue un destino exótico para europeos y estadounidenses. Pero ahora, la conectividad aérea que las autoridades consiguieron desde mediados de 2018 convierte a la isla-país en una opción para muchos sudamericanos que buscan algo distinto a los destinos conocidos de playas paradisíacas.

“¿Barbados? ¿Dónde queda?”, es lo primero que debemos responder quienes tenemos pasaje a esta pequeña isla de playas interminables, bañadas por el mar Caribe y el Atlántico, a unas 10 horas de vuelo de Córdoba con previa escala en Panamá.

Entre los amantes de la música, muchos escucharon hablar de Barbados por ser la tierra natal de Rihanna. La música está en la sangre de sus habitantes, por eso no sorprende que la estrella internacional haya nacido en este destino que fue colonia inglesa hasta 1966, cuando logró su independencia.

El inglés, con acento británico, es la primera barrera que encuentra el viajero de habla hispana ni bien pisa el aeropuerto de Bridgetown, la capital del país, con poco más de 100 mil habitantes. Junto al primer obstáculo, también surge la primera señal de que no fue un error elegir este destino: la buena predisposición de los barbadenses. Morenas y morenos, siempre con una amplia sonrisa, están dispuestos a resolver cualquier inconveniente.

La amabilidad de la gente es natural, aunque también una forma de ganarse la vida. En Barbados, el turismo es la principal industria sin chimeneas. Parece que cada habitante lo tiene claro y actúa en consecuencia.

Para paladares exigentes

Nuestra visita coincidió con el festival Barbados Food & Rum (allá, ron se escribe con “m” final). La comida y los tragos son otros atractivos: desde los restaurantes más lujosos hasta los puestos callejeros en el centro o en la playa, se nota el esmero y la capacidad culinaria de los chefs locales, capacitados en Gran Bretaña y Francia. Los platos son a prueba de paladares exigentes.

El evento principal se realizó en una carpa gigante, donde los chefs más reconocidos de la isla, junto con algunos europeos, deleitaron con platos sencillos y extravagantes pero con un hilo común: sabores incomparables. Pescado, pollo, cordero, langosta, centolla y vegetales frescos son la base de las preparaciones. Con un aditamento que los hace especiales: el ron y la caña de azúcar están presentes en casi todos los platos.

Los barbadenses aseguran que elaboran el mejor ron del mundo. Con probarlo, quedan pocos argumentos para discutir esa aseveración. En cada local de categoría o playero se pueden degustar tragos increíbles, en base a ron, caña de azúcar y frutas.

Historia viva

Quien llega a la isla lo hace impulsado por las ganas de disfrutar del mar, pero Barbados también tiene una rica historia que se puede palpar en el centro histórico, patrimonio de la Unesco.

En la Plaza de la Independencia flamea la bandera con un tridente en el centro, símbolo del rompimiento con Gran Bretaña. El país consiguió su independencia hace sólo 55 años, pero la reina de Inglaterra sigue siendo la jefa del Estado. La primera ministra, Mía Mottley, es la primera mujer que fue elegida para ese cargo, a través del voto popular, en julio de 2018.

La independencia de Inglaterra no es cultural. A cada paso se respira el aire británico en esta isla, que durante siglos fue una de las tantas colonias del país europeo.

Vamos a la playa

El clima es excepcional durante casi todo el año. Sólo es lluvioso en octubre y noviembre, pero la temperatura casi nunca desciende de los 24 grados, ni sobrepasa los 32.

Las playas están bañadas por dos mares: el Caribe al oeste y el Atlántico al este. Son polos opuestos. En el primero se puede disfrutar de arena clara y mar cristalino y manso. En la otra costa, el Atlántico es furioso, sólo recomendable para los audaces de los deportes acuáticos.

En las playas que miran al Caribe están ubicados los mejores hoteles, centros gastronómicos y de diversión. La mayoría de los hoteles ofrece servicios all Inclusive, con playas privadas. Europeos y estadounidenses son amantes de llegar y encerrarse en esas moles de cemento y vidrio que les brindan todo. Los precios son en dólares, pero acomodados a la calidad de los servicios.

 
 
 
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Tours para todos los gustos

La isla tiene 430 kilómetros y se puede recorrer en su totalidad en un día de paseo en vehículo. 

Por 60 dólares, hay tours que te llevan a conocer el corazón selvático de Barbados e incluyen almuerzo y bebida. En el paseo se visita una de las tantas granjas que hasta el siglo pasado estaban repletas de esclavos trabajando en la producción de la caña de azúcar y el ron.

Esas granjas guardan rasgos de un pasado cruel, con esclavos. Ahora es otra la realidad: Barbados es uno de los países caribeños con menores índices de desempleo y pobreza. No es un país opulento, pero en el recorrido por la isla no se ven signos de pobreza. La mayoría de las viviendas son de madera, humildes, en los barrios de los trabajadores. Sobre la costa caribeña están las mansiones de los sectores más ricos y hoteles de categoría, que incluyen canchas de golf y polo.

Los lugareños son amantes de un deporte que para un cordobés es difícil de entender, más que de practicar: el cricket. Hay un estadio estatal de cricket impresionante, que llama la atención en una capital colorida, donde se puede apreciar lo antiguo y lo moderno, pero chata, con pocos edificios en altura.

Tortugas y más

El segundo paseo más codiciado por los turistas es una jornada de navegación por 80 dólares que incluye comida y bebida, gigantes y amigables tortugas marinas y esnórquel. El tour se hace a bordo de un catamarán por el mar Caribe. El agua cristalina, templada y calma invita a tirarse. Zambullirse entre peces multicolores –o bucear– es un plan imperdible. Luego, el catamarán se acerca a unos 300 metros de alguna playa inhóspita e invita a nadar hasta la arena. No hay riesgos: salvavidas y bañeros brindan la máxima seguridad. 

Luego de una jornada agotadora urge un descanso rápido en el hotel para arrancar con otro de los atractivos de la isla: la noche. En los locales nocturnos, el ron no se sirve de botellas, sino directamente de toneles. Saborear pescado frito, con ron y con agua de coco, al ritmo de reggae, es una propuesta irresistible.

Las 10 horas de vuelo y las cuatro de espera en los distintos aeropuertos, el inglés y el dólar pueden hacer dudar a la hora de elegir este lugar. Pero quien llegue a esta isla-país no se arrepentirá. La conclusión está en las primeras líneas de este texto: es mucho más que mar, sol, música comida y el ron.

 
 
 
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Rihanna, la reina humilde y sin corona

Rihanna es la estrella internacional que hizo más conocida a Barbados en el mundo. La joven cantante nació en esta isla, con la cual mantiene lazos indestructibles.

Rihanna es un símbolo de la superación para los barbadenses. Nació en una humilde vivienda en la capital, cerca de la parroquia de Saint Michael. El bungaló de madera donde vivió hasta los 14 años es hoy una visita obligada, y la calle lleva su nombre. 

La cantante vive entre Estados Unidos y Londres, pero tiene en la isla una mansión sobre la costa. Es muy querida por los barbadenses porque nunca se olvidó de su tierra: cada año, es la figura central en los carnavales (Crop Over Festival) que se realizan en agosto para celebrar el final de la cosecha de la caña de azúcar. Además, con su fundación ayuda a los sectores más postergados de su país.

Con sólo 15 años de carrera internacional, es un símbolo para los jóvenes de Barbados de que se puede crecer más allá del origen humilde. 

Como ocurrió con Maradona y con Messi para Argentina, la fama internacional de Rihanna hizo conocer a su amada isla en todo el mundo.

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