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Agua Negra y San Francisco, dos cruces para llegar a Chile

Estos cruces cordilleranos están ubicados a unos 4.700 metros de atura y que demandan cierta exigencia. Para transitarlos se hace de manera diurna únicamente.

Por Robert Andrew Keegan (Especial).

Agua Negra (San Juan)

A través de este paso, habilitado aproximadamente de noviembre a marzo en el horario de 7 a 17, se puede recorrer el trayecto más corto entre Córdoba y el Pacífico (978 kilómetros).

Una razonable planificación podría ser viajar desde Córdoba hasta Jáchal o Rodeo en el noroeste sanjuanino, para desde allí encarar el cruce de los Andes.

Para ello es posible dirigirse hasta el Parque Provincial Ischigualasto o Valle de la Luna. Se puede llegar vía Patquía (La Rioja) o Valle Fértil (San Juan), que cuenta con servicios de alojamiento.

Vale la pena la visita a Ischigualasto, Patrimonio Natural de la Humanidad, pero debido al calor en esta época del año conviene hacerlo a primerísima hora del día.

Desde Ischigualasto se puede transitar por la escénica y nueva ruta 150, a través de puentes y túneles, hacia Huaco y Jáchal. Desde allí la ruta avanza por la quebrada del río Jáchal hasta el dique Cuesta del Viento y la localidad de Rodeo.

Unos 20 kilómetros separan Rodeo de Las Flores, última población con la posibilidad para cargar combustible en territorio argentino, a cuyas afueras se encuentra la aduana argentina donde se hacen los trámites para salir del país.

El camino sigue en un ascenso asfaltado (56 kilómetros) hasta llegar al portal donde está proyectado el túnel binacional (4.085 m.s.n.m.). Desde allí el camino trepa de rápidamente hasta llegar al límite internacional a unos 4.800 metros de altura. Ya del lado chileno el camino se divide provisoriamente en dos: el de la derecha con sentido único de circulación en ascenso hacia Argentina, y el de la izquierda con sentido de circulación en descenso hacia el Pacífico. Luego de llegar a la laguna se debe transitar con mucha precaución por las obras de pavimentación hasta arribar a la aduana chilena en Las Juntas.

Desde ese centro la ruta 41, conocida como la Ruta de las Estrellas por la cantidad de observatorios astronómicos dispuestos en la región y abiertos al público en general, baja casi en soledad hasta Huanta, para continuar hasta Rivadavia ya con una traza semiurbana. La 41 continúa por el angosto y productivo valle de Elqui, pasa por Vicuña y, ya en una travesía urbana, hasta La Serena.

San Francisco (Catamarca)

En un viaje que tiene como punto de partida la capital cordobesa la pernoctación en la localidad de Fiambalá (Catamarca) es casi una cuestión “obligatoria”, más aún si se desea disfrutar de las afamadas aguas termales situadas a unos pocos kilómetros de esta población.

Allí es fundamental cargar combustible para afrontar el cruce, pues no hay estaciones de servicio por más de 400 kilómetros hasta llegar a Copiapó.

En principio el paso está abierto todo el año (en verano de 8.30 a 18.30), pero las condiciones rigurosas del clima condicionan diariamente su apertura. Sin dudas es el más inhóspito de los pasos aquí presentados y el que más tiempo demanda para pasar a la parte más habitada del territorio chileno.

Desde Fiambalá, ubicada a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar, la pavimentada ruta nacional 60 recorre 200 kilómetros hasta llegar al límite, trayecto en el que se asciende unos 3.000 metros. La ruta es conocida como la de los Seismiles, por la cantidad de cerros y volcanes que ascienden a esta altitud.

Veinte kilómetros antes del límite se encuentra el puesto fronterizo argentino. Allí se debe obtener y conservar todos los papeles de Aduana y las tres copias de Migraciones, por cuanto después hay que transitar unos cien kilómetros en suelo chileno para llegar al control fronterizo del salar de Maricunga. Un inconveniente implica no sólo volver al puesto argentino, sino hasta Fiambalá para cargar combustible para luego completar el cruce.

Luego de completar el ingreso a Chile se podrá optar seguir a Chañaral o tomar a la izquierda por el camino que desciende a Copiapó. Desde esta ciudad, y por autopista (se necesitan CLP $ 2.250 para el peaje), se llega a Bahía Inglesa y Caldera.

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