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Exóticos

48 horas en Siem Reap: viaje al corazón del Imperio jemer

Esta ciudad de Camboya tiene mucho para ver, pero los imperdibles entran en dos días. Cómo optimizar el tiempo y seleccionar los yacimientos a visitar.

Por Noelia Maldonado.

Llegar a Siem Reap es atravesar el túnel del tiempo para desembocar en el corazón del Imperio jemer. Este destino perdido en el ombligo del sudeste asiático es la visita obligada de todos los que llegan a la zona antes o después de zambullirse en las playas más exóticas del mundo.

El aeropuerto de la ciudad camboyana –que cambió mucho en los últimos cinco años– da las primeras señales de lo que se vendrá: un paisaje digno de una película de Indiana Jones, mezclado con el típico caos asiático y sazonado con la amabilidad de los locales y la curiosidad de los visitantes vestidos con trajes de exploradores. El resultado es una aventura que no puede fallar.

48 horas son suficientes para una primera aproximación a los vestigios que dejó este imperio cuya génesis data del siglo VII, pero el viajero que llegue al lugar con el tiempo justo partirá con la idea de volver para extender esa visita inicial.

En los 250 kilómetros cuadrados que rodean a la ciudad se encuentra la mayor parte de los recintos arqueológicos cuyo valor histórico es comparable con el de las pirámides egipcias. En ese reducido espacio hay más de mil estructuras fijas dentro de un centenar de templos importantes para la historia del hinduismo y del budismo. Hay que seleccionar de antemano “los imperdibles” para poder ordenar el viaje.

 
 
 
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go, 2019 a las 6:10 PDT

A recorrer

La forma más cómoda (y típica) de conocer los distintos templos es en tuk tuk, una especie de carro traccionado por una moto en el que suben cómodas dos personas, no tan cómodas tres y muy incómodas cuatro. Es importante negociar antes el precio, los horarios y sobre todo el circuito con los templos que se quieran visitar, porque es común que, por facilidad, algunos choferes sólo vayan a los más cercanos dejando de lado joyitas lejanas e igualmente importantes.

En el primer día lo ideal es salir bien temprano y en el segundo, antes del amanecer (ver Circuitos recomendados).

En cualquiera de los recorridos el paisaje es el mismo. Toneladas de rocas talladas con motivos religiosos aparecen en medio de una selva tupida y a cada paso hay lugar para la sorpresa: cuando el viajero piensa que ya lo vio todo, aparece otro templo para conmoverlo y convocarlo a investigar más sobre lo ocurrido mil años atrás en esa porción de tierra remota.

Se ven además lagos repletos de vida, canales que fueron pensados para evitar inundaciones, familias de monos que anidan en las ruinas e insectos de todo tipo.

Las calles de tierra que unen los distintos yacimientos comienzan, con el correr de las horas, a llenarse de bicicletas, tuk tuk, elefantes (que dentro de poco estarán prohibidos como transporte en Angkor), combis y camionetas. Pero no hay que preocuparse, porque si bien todos esos vehículos transportan viajeros, el recinto es tan extenso que rara vez uno se siente como en un museo europeo en temporada alta.

Las siestas son tórridas en cualquier época del año, por lo que a los recorridos hay que pensarlos siempre por fuera de esos horarios tan calurosos.

La selva cobija a todos por igual, y los arboles sobresalen entre las piedras de los templos dando lugar a la típica postal del filme Lara Croft: Tomb Raider. Hay templos reconstruidos o mantenidos como Angkor Wat y otros cuyas galerías se encuentran todavía desarmadas en el piso, como el magnífico Preah Khan. Todos tienen detalles increíbles por descubrir tallados sobre los muros.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR: vuelos desde 52.000 pesos desde Buenos Aires a Bangkok (Tailandia) en diciembre. A eso hay sumarle otros 6.000 pesos para ir y volver de Siem Reap (Camboya) con Thai AirAsia.

CÓMO MOVERSE: además del tuk tuk (que puede costar con chofer unos 1.000 pesos por día), la ciudad cuenta con taxis que se pueden contratar desde los hoteles y bicicletas que se alquilan por menos de 100 pesos.

CUÁNDO IR: en esa zona del sudeste asiático hace calor todo el año, pero se suele que evitar la temporada de lluvias monzónicas (entre junio y mediados de octubre). El mes más lluvioso es septiembre.

DÓNDE DORMIR: hay hostels desde 200 pesos, como el Unity Hostel, hasta hoteles cinco estrellas a 5.500 pesos la noche, como el Authentic Khmer Village Resort.

DÓNDE COMER: la famosa “pub street” es la cuna de los viajeros en Siem Reap. En esa calle y sus alrededores hay cientos de bares y restaurantes. Se puede comer por menos de 300 pesos y tomar tragos a 100 pesos.

DATOS OFICIALES: las entradas al parque cuestan alrededor de 1.600 pesos por un día; 2.800 el pase por tres días y 3.200 por una semana. 

Más info: angkor.com.kh.

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