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Escapadas

Opciones de ecoturismo en el Mar de Ansenuza

Un lugar único para observar aves, dar paseos cortos y navegar por uno de los espejos de agua salada más grandes del mundo.

Por Mariana Minervini (Especial).

La laguna Mar Chiquita o Mar de Ansenuza, esa inmensa laguna salada y poco profunda con apariencia de mar al nordeste de la provincia, tiene una superficie de más de 6.000 kilómetros cuadrados. Su diversidad biológica y su ecosistema natural permiten observar flamencos que tiñen de rosa el paisaje y miles de aves que sobrevuelan las aguas, los bañados y los pastizales.

Los amantes de la naturaleza encuentran en este rincón extensos paseos por las costas y miradores privilegiados para avistar aves. Es que aquí se produce un increíble fenómeno migratorio donde las aves viajan desde lugares extremos, como el Ártico canadiense, Alaska, la región andina o el sur de la Patagonia, hasta la región de Ansenuza.

DATOS ÚTILES. Información útil para una escapada al Mar de Ansenuza.

“Esto la convierte en uno de los sitios más importantes de Sudamérica para la conservación de especies migratorias, que cada año se congregan en números de hasta medio millón de individuos”, afirman desde la Municipalidad de Miramar.

Actualmente se espera preservar la región bajo la creación de un área protegida nacional que permita conservar los bañados del río Dulce y la laguna Mar Chiquita. Eso ayudaría a potenciar el turismo de naturaleza en la región y a afianzar en la zona de los bañados modos de producción sustentables y tradicionales, reconociendo a sus campesinos y pobladores ancestrales.

Para visitar el destino, lo ideal es comenzar el recorrido en la Laguna del Plata, que pertenece a La Para, sobre RP 17. Es una gran bahía adonde desemboca el río Suquía y se une a un sector del espejo de agua Mar Chiquita. Se trata de una zona de excelencia para la pesca deportiva del pejerrey y, según la bióloga Lucía del Valle Ruiz, cuenta con campings con todas las comodidades. “Hay lugares con sombra y se puede recorrer un sendero para observar tanto aves del bosque como acuáticas”, explica.

A través de la marea

Una oportunidad para vivir de cerca la laguna Mar Chiquita son las opciones de navegación, que permiten deleitarse con paisajes únicos mientras el viento acaricia la cara.

En Miramar, la única ciudad que se encuentra a la vera del espejo de agua, se puede acceder a paseos acuáticos en lancha o en gomón y en la desembocadura del río Xanaes. Para los aventureros hay también kayak, windsurf y esquí.

La Municipalidad de Miramar aclara que se pueden usar embarcaciones propias o alquilarlas a los locales que prestan el servicio. Existen varias alternativas de recorridos y duración: de media hora por las inmediaciones de Miramar, y de medio día hasta Playa Grande y la desembocadura del río Xanaes o hasta la zona de Vacas Blancas. El más prolongado, de un día completo, es la navegación hasta la Laguna del Plata o hasta Orihuela, adonde puede acudir el visitante en general. 

Otra alternativa es la excursión a la isla El Mistolar, situada a unos 40 kilómetros al noroeste de Miramar. Se realiza los sábados y sólo si las condiciones climáticas son las adecuadas.

Con los pies en la tierra

Para los que deciden quedarse cerca de la costa, se puede optar por caminar por senderos naturales.

Uno de los sitios más interesantes, según la Municipalidad de Miramar, es Boca del Río Plujunta, ideal para observar flora y fauna de la costa sur de la laguna, ya que alberga a 13 especies de aves únicas. Es también frecuente observar rastros y presencia de puma, gato montés y carpincho. El camino es de siete kilómetros y de dificultad media.

En la región de Ansenuza existen varios sitios a los que se puede acceder para observar aves rapaces, chorlos, playeros y golondrinas, entre otras especies. Algunos sectores son de libre acceso, como Playa Grande, Laguna del Plata, Lomita de los Indios o Miramar, en tanto que en los balnearios ubicados en Laguna del Plata y el río Segundo es necesario abonar una entrada.

Las caminatas permiten sumergirse en la naturaleza mientras los recuerdos y el paisaje sorprenden con sus misterios. 

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