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Escapadas

La Cumbrecita, un lugar que no pasa de moda

Naturaleza privilegiada, arquitectura alpina y sabores centroeuropeos hacen de este destino uno de los más elegidos de las sierras cordobesas.

Por Redacción Voy de Viaje.

Durante los fines de semana, son muchos los cordobeses que emprenden viaje a las Sierras en búsqueda de atractivos paisajes, actividades al aire libre y un poco de paz para dejar atrás el estrés de la ciudad.

En ese sentido, una buena alternativa es visitar La Cumbrecita, situada en el Valle de Calamuchita a unos 118 kilómetros de Córdoba capital. Bosques de pinos altísimos, ríos de aguas cristalinas, hermosas cascadas y hasta un arroyo subterráneo conforman el marco del pueblo. Sus características naturales, junto con sus construcciones de arquitectura alpina, lo posicionan entre los destinos preferidos dentro de la provincia.

Es más: por tratarse de un pueblo enteramente peatonal, abastecerse con energías renovables y promover el contacto con la naturaleza, entre otros factores, fue destacado el año pasado por BBC Mundo como un ejemplo a seguir.

¿Qué se puede hacer en La Cumbrecita? Las caminatas son sin duda una de las mejores opciones. Además de recorrer el centro en búsqueda de construcciones icónicas como la capilla y la fuente, es posible adentrarse en el bosque y llegar hasta el balneario natural La Olla o hasta La Cascada, una caída de agua de más de 14 metros de altura. Si el día no permite meterse al agua, disfrutar de unos mates al lado del río sigue siendo un excelente plan. Durante estos recorridos, es imprescindible tener el celular cargado y con espacio en la memoria: en cada estación del año, los rincones del pueblo son dignos de cientos de fotos.

Por otro lado, sobran las alternativas gastronómicas. Además del legado centroeuropeo de los primeros habitantes de la zona, plasmado en las cervezas artesanales, en el goulash con spatzle y en las salchichas; se recomiendan los pescados y las pastas rellenas. A la hora de la merienda, la pastelería se impone con tortas, té en hebras, café de distintos tipos, tartas con frutas y chocolates. Imperdible.

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