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El camino en bicicleta te da sorpresas

Los puentes del ferrocarril, realizados en piedra y con forma de arco, son algunas de las sorpresas que reserva el camino a Macha.
Los puentes del ferrocarril, realizados en piedra y con forma de arco, son algunas de las sorpresas que reserva el camino a Macha.

A continuación, nos dirigimos a la Plaza Leopoldo Lugones y al monumento con figura de ave que recuerda a la cantante Ginamaría Hidalgo, donde están depositadas sus cenizas.

Cuando el sol comenzó a calentar la mañana vamos a visitar la iglesia San Roque donde se oficia la misa de domingo.

A continuación, nos dirigimos a la Plaza Leopoldo Lugones y al monumento con figura de ave que recuerda a la cantante Ginamaría Hidalgo, donde están depositadas sus cenizas.

Divagamos por las calles en búsqueda de viejos almacenes, que los pueblos suelen conservar y encontramos la despensa Doña Antonia, con frente de ladrillo y un viejo cartel de Coca Cola, en forma de tapita y otro de 7Up, que nos llenan de nostalgias.

Despensa Doña Antonia, en Las Peñas.
Despensa Doña Antonia, en Las Peñas.

Ya decididos a retomar la marcha nos dirigimos hacia el norte por el paseo que se extiende paralelo a la ruta 9 hasta el cruce que conduce a Macha.

Rumbo a Macha

Entre ondulaciones y sembrados de maíz, a los cinco kilómetros tomamos el desvío para conocer el balneario de Las Peñas.

Para ingresar pasamos por debajo de un hermoso puente del ferrocarril en forma de arco realizado en piedra, que es el ingreso al camping.

Entrada al balneario y camping de Las Peñas.
Entrada al balneario y camping de Las Peñas.

Una tupida arboleda nos lleva hasta el dique natural Las Peñas sobre el río Macha, en un ambiente propicio para el descanso aunque a esta altura del año está desolado. Asumimos que en verano debe ser muy frecuentado por el agua y la sombra.

Volvemos al camino que zigzaguea entre las sierras, atravesamos dos nuevos puentes de piedra, no sin antes utilizar el recorte del paisaje que produce el arco, para hacer fotografías. Al salir del último, nos enfrentamos a una jauría que proviene del monte y que sorprendida saluda con alegría.

Después de casi 20 kilómetros entramos a Macha, previo cruce del río del mismo nombre, y de cara a las instalaciones del viejo ferrocarril que ya es parte del caserío.

La estación de trenes, la vivienda del jefe, galpones, depósitos y un enorme tanque de agua construido en hierro, surge entre la maleza.

Los puentes del ferrocarril, realizados en piedra y con forma de arco, son algunas de las sorpresas que reserva el camino a Macha.
Los puentes del ferrocarril, realizados en piedra y con forma de arco, son algunas de las sorpresas que reserva el camino a Macha.

Tras poco más de dos cuadras de recorrido por el pueblo, optamos por el desvío hacia Totoral donde está ubicada la Posta de Macha.

Nuevos sembrados, extensiones interminables donde queda muy poco de la flora autóctona, un pequeño árbol por allá, otro por acá, aislados y solitarios.

El camino discurre sin grandes alteraciones hasta arribar al punto donde está el arroyo Totoral, en la periferia de la villa del mismo nombre.

Pasamos por un extremo del balneario y de allí cruzamos el centro para llegar al punto de donde partimos el día anterior. En total recorrimos unos 152 kilómetros por caminos del Departamento Totoral. Más allá del paisaje natural y de la humilde belleza de pequeños pueblos, el periplo nos permite observar los efectos de la producción agrícola extensiva.

Desafiantes guadales en el camino a Los Mistoles.
Desafiantes guadales en el camino a Los Mistoles.

Muy extraño resulta avanzar por el ámbito rural y descubrir que en los sectores cultivados casi no hay aves, en cambio, sí se mantiene en la zona serrana donde todavía hay monte autóctono. Allí nos reciben, zorzales, cardenales, caseritos y muchas aves más.