Buscar Buscar Comentar Comentar Enviar por email Enviar por email Menu Menu Red de sitios Red de sitios Reloj Reloj Reloj Reloj Twitter Twitter WhatsApp WhatsApp Facebook Facebook Pinterest Pinterest Instagram Instagram Instagram Instagram Tumblr Tumblr Google+ Google+ Reproducir video Reproducir video Pausa Pausa Ver Ver Expandir Expandir Video Video Imagen Imagen Lista Lista Compartir Compartir Enviar Enviar Anterior Anterior Anterior Anterior Siguiente Siguiente Siguiente Siguiente Cerrar Cerrar Cerrar Cerrar Voy de Viaje Voy de Viaje En Familia En Familia En Pareja En Pareja Con Amigos Con Amigos Solos Solos En Avión En Avión En Auto En Auto Tips de Viaje Tips de Viaje Gastronomía Gastronomía Exóticos Exóticos Ciudades Ciudades Playas Playas Teens Teens Cuaderno de Viaje Cuaderno de Viaje Bus Bus Crucero Crucero Aventura Aventura
Aventura

Desafío en 4x4 por el Valle de Punilla

El entorno que rodea la ciudad de Córdoba es un privilegio y esconde secretos a los que sólo acceden quienes se atreven a desandar antiguas, angostas y ásperas huellas.

Por Gabriela Sibilla (Especial).

El objetivo era ascender al Uritorco. Para eso, durante tres días nos unimos a un grupo de entusiastas de la aventura que desde 1999 desafían los caminos en sus 4x4. Ya dejaron su estampa por Matto Grosso do Sul, además de Chile, Bolivia, Paraguay, Perú y República Dominicana. En Argentina, estuvieron por el NOA, la Mesopotamia y la Patagonia.

Esta vez, el punto de encuentro fue la localidad de Capilla del Monte, conocida principalmente como un centro energético que algunos atribuyen a la ciudad intraterrena ERKS, supuestamente ubicada en la zona del cerro El Pajarillo.

Nuestros anfitriones conocían al detalle estas tierras y tenían la capacidad de transmitir y contagiar su entusiasmo. La caravana estaba compuesta por una veintena de 4x4 provenientes de distintos puntos del país. Era un grupo curiosamente heterogéneo pero muy compacto, que  tenía como consiga pasarla bien.

DATOS ÚTILES. Información útil para disfrutar de un recorrido en 4x4.

En medio de las sierras

Apenas asomó el sol partimos hacia Los Cocos; fueron pocos kilómetros hasta encontrar el ripio. Comenzamos a subir sutilmente atravesando la falda de los cerros. En esta época se empieza a ver cómo la vegetación cambia de color: horcos quebracho, molles, matorrales de romerillo y pastizales serranos.

Fuimos cruzando tranqueras y abriéndonos camino en medio de las sierras. Nuestro marco era el norte del Valle de Punilla, que a esa altura se dejaba ver abierto y majestuoso. Pasando los 1.900 metros de altura, estábamos mano a mano con nuestro objetivo: el cerro Uritorco (uritu urqu es “cerro de los loros” en quichua).

Vale aclarar que este punto fue habitado primitivamente por los comechingones, cuyo legado continúa visible a lo largo del recorrido. Dan testimonio de esto los morteros utilizados para moler cereales y frutos silvestres y a los que se les colocaba agua para reflejar los planetas, utilizándolos así con fines astronómicos.

Hicimos un alto en Puesto Pavón, un parador tan remoto como auténtico que sirvió de escenario para un asado generoso. Estábamos tan a gusto que extendimos por algunas horas la sobremesa.

A orillas del Quilpo

Al día siguiente el desafío fue recorrer 80 kilómetros por un camino curvilíneo siguiendo el Valle del Río Pinto hasta llegar a Charbonier, un pequeño pueblo que conserva rastros de la cultura ancestral indígena, cuyos miembros resistieron el embate español cuando quisieron apoderarse del lugar. Surcado por el río Seco y el arroyo Pun Pun, durante el verano la unión del curso de sus aguas toma un color verde particular y tiene playas ideales para disfrutar.

Luego de pasar por la localidad de San Marcos Sierra, recorrimos a pie las orillas del río Quilpo hasta encontrar el mejor marco para montar un picnic de sabores regionales. Nos detuvimos a observar su particular formación. Caídas de agua en forma de cascada y piletas naturales; un verdadero oasis para quienes disfrutan de nadar, pescar o incluso practicar buceo. 

La experiencia de abrirse camino en las sierras desafiando terrenos tiene un especial sabor si se comparte con un grupo que lleva la camaradería y la aventura como bandera. Hasta una próxima caravana. 

Comentá esta nota

2016. Todos los derechos reservados.
La Voz.