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Córdoba

Córdoba está a la moda

La Dirección de Turismo Municipal realizará un circuito gratuito destinado a las mujeres comunes que cada día construyen la ciudad con su anónimo esfuerzo

Por Redacción LAVOZ.

Una nueva propuesta de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Córdoba, en el marco de la conmemoración del Día de la Mujer, conducirá a distintos espacios históricos para asistir a la evolución de la moda en la indumentaria desde el siglo 19 hasta nuestros días.

A lo largo del tiempo, diversas personas fueron tomadas como referentes de moda y durante cientos de años fueron los monarcas y los nobles los que marcaron tendencias.

Luis XIII, rey de Francia, en el siglo XVII, decidió ocultar su calvicie con una peluca y al poco tiempo los nobles europeos comenzaron a afeitarse la cabeza e imitar al monarca, imponiendo un estilo que duró más de una década.

En la actualidad, se busca que las nuevas tendencias se adapten a las personas de acuerdo a la edad, trabajo y/o gusto.

Miriñaques y mantillas. La moda en la época colonial, en el imaginario colectivo, recuerda los amplios vestidos con miriñaque de las damas, que empleaban metros y metros de tela y que dificultaban el desplazamiento.

Sin embargo, las mujeres del pueblo vestían simplemente faldas largas, blusas con altos cuellos y como abrigo, un mantón.

En contraposición, se encontraba la vestimenta masculina, de trajes cortos, sombreros elegantes y zapatos con puntas. Los representantes de la burguesía o con algún linaje, para sus reuniones sociales usaban frac y como ropa de calle la levita, consistente en una chaqueta larga, ajustada al talle. Pegada al cuerpo usaban camisas de lienzo, más gruesas para diario y más finas para vestir en grandes ocasiones.

Todo atuendo se acompañaba de bastón y cubrían sus cabezas con sombreros de copa redondeada, alto, y de alas abarquilladas, que en Argentina se llamó “galera”.

Del mismo modo, había una moda femenina especial para asistir a la misa, que consistía en prendas generalmente de seda negra, acompañadas con medias de seda blancas y zapatos del mismo color.

Las jóvenes asistían al templo en grupos y se atrevían a usar velos o adornos blancos en los vestidos, ya que éstos se consideraban fuera de lugar en las mujeres de mayor edad.

Dos accesorios que caracterizaron a las damas coloniales fueron sin lugar a dudas el peinetón y el abanico, ambos de indudable tradición española. A propósito del abanico, el manejarlo era todo un arte, cuyo aprendizaje se transmitía de madres a hijas y se ponía en práctica en grandes reuniones, donde las niñas en edad casadera desplegaban este arte para encontrar marido, si sus padres todavía no lo habían arreglado con algún joven de alcurnia.

Talle de avispa. Luego de la Revolución Industrial, la industria textil cobró gran auge. Hubo mayor producción de telas y con precios accesibles. Fue en esa época cuando adquirió protagonismo el corsé, que imprimía a las mujeres un “talle avispa”, tal como se decía y que era canon de belleza femenina hasta 1910.

Durante 14 horas diarias, todas las mujeres, inclusive las embarazadas, se sometían dócilmente a esa tortura de ceñirse cinturas con implacables corsés. Tanto el corsé como el achicamiento de los pies eran ideales estéticos que llegaban a transformar el cuerpo.

Después de 1925, la moda fue de faldas mucho más cortas y simples. Los trajes sastre se volvieron femeninos después de la guerra: talles estrechos con sacos de variadas formas ajustados al cuerpo.

En los últimos años de la década de 1960 y comienzos de 1970, se impuso el uso del maquillaje. Principalmente se delineaban los ojos con el objetivo de resaltarlos y se usaban pestañas postizas. También los jean comenzaron a usarse desde 1970 para toda ocasión y en 1980 la moda produjo cambios como el uso de ropa interior visible debajo de remeras translúcidas o tirantes de encaje visibles.

Ya la década de 1990 se basó en la variedad y no en una tendencia específica y duradera. En 2000 la moda se asoció y adaptó a las tendencias de distintas tribus urbanas, que también marcan estilos de vivir, una determinada actitud para con la vida y generalmente dirigidas a la juventud.

Lo que hay que saber

Visita guiada gratuita. Córdoba está de moda; jueves 15 a las 17, desde Museo Genaro Pérez (avenida General Paz 33).

Recorrido: Museo Genaro Pérez (la mujer a fines del siglo 19 y principios del 20); Casona Municipal con videos del Archivo Fílmico de canal 10de desfiles de 1960 y 1970 y moda contemporánea con diseño de indumentaria de la Escuela de Artes Aplicadas Lino Spilimbergo. En el museo Genaro Pérez se solicita una contribución voluntaria de $ 2.

Al cierre, en la Casona Municipal y dentro del ciclo Charlas con mujeres del siglo 21, participarán Vanesa Durán y Rosanna Bino Raya por la Fundación Vanesa Durán y Responsabilidad Empresaria.

Otras Visitas Guiadas. Córdoba misteriosa (historias de fantasmas), el martes 13 a las 18. Partida desde la Oficina de Información Turística Cabildo (Independencia 30).

Inscripciones. Teléfono (0351) 434-1227, de lunes a viernes de 8 a 20.

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