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En avión

Vuelos "low cost": El cielo no puede esperar

Se prevé que este año cinco empresas comiencen a volar por el país, conectando a casi todas las provincias. Aerolíneas Argentinas y Latam, líderes en el mercado de cabotaje, acomodan sus ofertas frente a este panorama.

Por Christian Quinteros (Especial).

Parece que en 2017 empezaremos a ver más aviones en el cielo argentino. Es lo que plantea la llegada de las low cost, compañías aéreas que venden pasajes muy económicos, que en el Viejo Continente y en países como México, Colombia, Brasil y Chile, entre otros, tienen una importante demanda entre quienes buscan buenos precios a la hora de viajar.

Sin embargo, en Argentina el desembarco de las low cost tiene un cierto retraso. Desde hace varios años, distintas empresas del sector vienen ejerciendo acciones poco exitosas para establecerse en el país, al que consideran con grandes posibilidades para desarrollar el negocio por las enormes distancias que se deben recorrer en medios terrestres y las exorbitantes tarifas aéreas que existen para trasladarse de una provincia a otra.

El año pasado, la decisión oficial de alentar una política de cielos abiertos tomó fuerza, a tal punto que ya son cinco las empresas con visto bueno para instalarse en el mercado de los vuelos de cabotaje de bajo costo, que prometen operar a partir del segundo semestre de 2017.

Las cinco empresas que volarán

La llegada de estas compañías modificará el contexto del mercado aerocomercial, no sólo por el incremento del flujo de pasajeros que hasta ahora no volaban, sino también por las mejoras en infraestructura que los aeropuertos deberán contemplar para afrontar el aumento de usuarios, y un eficaz funcionamiento del sistema de radarización para evitar riesgos en las rutas del espacio aéreo.

También supone un gran desafío para la estatal Aerolíneas Argentinas-Austral y para Latam, las dos compañías que concentran el mercado de cabotaje. Si bien ambas apuntan a públicos diferentes, sus estrategias de ventas masivas comenzaron a exhibirse por diferentes canales desde que el Gobierno liberó el techo de la banda tarifaria, y gracias a que el piso de la misma, hasta ahora, se mantiene cercano al bolsillo del pasajero.

A fines de 2016, cinco aerolíneas de bajo costo solicitaron rutas para operar o ampliar su servicio en los próximos 15 años. Estas son las que tendrían, hasta ahora, la aprobación de la Junta Asesora de Transporte Aéreo, aunque aún falta que la Administración Nacional de Aviación Civil les otorgue la autorización definitiva:

American Jet. Empresa perteneciente al grupo Vía Bariloche. Desde 2008 vuela en territorio neuquino realizando la ruta a San Martín de los Andes; solicitó 9 rutas para recorrer la Patagonia desde Neuquén, incluyendo Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Pidió extenderse hacia Punta Arenas y Temuco (Chile), y otros tramos internacionales como Porto Alegre, Asunción del Paraguay y Santa Cruz de la Sierra.

Andes Líneas Aéreas. Es la otra compañía de origen nacional que apuesta a los pasajes de bajo costo. Desde hace diez años opera en el país con base en Salta, antigüedad que le brinda ventajas al tener todas las habilitaciones que las otras empresas deben conseguir para desplazarse por el cielo nacional. Desde su nacimiento, Andes se afianzó conectando el norte argentino e incrementó su demanda de tickets con la incorporación de Puerto Madryn, una ruta casi olvidada. Recientemente sumó otros destinos, como Córdoba y Mar del Plata. Si bien no se trata de una empresa low cost propiamente dicha, su política de negocio con precios muy cercanos al piso de la banda tarifaria le permitió tener un crecimiento importante. En 2016 transportaron 200 mil pasajeros, y para el 2017 estiman elevar esa cifra a 800 mil, para lo cual solicitaron siete rutas más con destino a Jujuy, Tucumán, Mendoza, Neuquén y Comodoro Rivadavia. La alianza con la empresa irlandesa Ryanair le permitirá expandirse hacia otros países como Chile, Bolivia, Perú, Paraguay y Brasil.

Alas del Sur Líneas Aéreas. Es la tercera empresa de capitales argentinos, aunque cuenta con el apoyo de empresarios de China. Promete iniciar su actividad en 2017 con aviones modernos y de gran capacidad: tres Airbus 320 para el mercado interno y tres Boeing 777 para vuelos internacionales, aeronaves que le permitirán desarrollar el transporte de carga. Las rutas solicitadas en el país incluyen Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, Mendoza, Salta, Iguazú y Bariloche. En cuanto a las regionales, en la lista figuran San Pablo, Río de Janeiro y Santiago de Chile, y gracias al respaldo del gigante asiático llegaría hasta Miami, Barcelona, Roma y una ambiciosa ruta que conectaría Córdoba-Buenos Aires-Los Ángeles-Shangái.

Avian (Avianca Argentina). Con el respaldo de la línea aérea de bandera colombiana, solicitó operar 16 rutas como vuelos regulares y chárter en el territorio nacional hacia Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Viedma, Puerto Madryn, San Luis, Río Cuarto, Bahía Blanca, y destinos hasta ahora incomunicados vía aérea como Tandil, Concordia y Sunchales. Además llegaría vía Aeroparque hasta Montevideo y Porto Alegre.

Flybondi. Es la segunda low cost internacional con proyectos de iniciar su actividad en el país este año, con un negocio que llegaría para el 2020 a 40 destinos nacionales y 34 regionales, a través de una flota de 25 aeronaves que demandarán una inversión cercana a los 75 millones de dólares. La empresa es propiedad del empresario suizo Julian Cook, un experto en este mercado, y hace su arribo a Argentina asociado al empresario Gastón Parisier, y con el apoyo de Air Canadá, entre otros inversores. Flybondi es la que más rutas solicitó: 53 en el país y 43 internacionales, casi las mismas que hoy operan Aerolíneas-Austral y Latam.

La apuesta de las líderes

Frente a este panorama, la compañía estatal argentina ha desarrollado acciones precisas a fin de que el pasajero frecuente y el nuevo opten por la empresa que más destinos cubre en el país.

Desde hace unos meses, propone comprar pasajes a precios muy económicos con el concepto de banda negativa, o en la promociones denominadas “Noches Aerolíneas”. Además, puso en marcha un centro distribuidor de vuelos (hub) desde Córdoba, lo que facilitará la conectividad con el norte y sur del país, sin pasar por Buenos Aires.

Por su parte, Latam, que vende el 33% de boletos en el mercado de cabotaje, desarrolló un nuevo modelo de negocio donde propone prácticas low cost en los seis mercados domésticos en donde opera, sin ser una compañía de estas características. Plantea precios más competitivos y la posibilidad de que el pasajero elija cómo viajar pagando por los servicios adicionales que requiera o que más se ajusten a su necesidad.

¿Por qué se llaman “low cost”?

También denominadas “de bajo costo”, son compañías que operan con volumen en aeropuertos secundarios y suelen tener espalda económica para ofrecer vuelos baratos, sobre todo en los primeros años, para ganar mercado. Los términos low cost no se refieren a los precios económicos de los pasajes, sino a que los costos de la empresa son más bajos que los habituales. Se logran con una flota de aviones que vuelan de manera constante con grandes índices de utilización y con los costos inferiores que ofrecen los aeropuertos alternativos. Los empleados, generalmente, se encuentran bajo contratos con menores sueldos que en las empresas tradicionales y trabajan el vuelo “ida y vuelta”, eliminando las elevadas estadías en hoteles. Además, los pasajeros pagan extra por todo, como el equipaje o las comidas a bordo.

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