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Gastronomía

Un recorrido por los cafés notables de Buenos Aires

Testigos de la historia de la ciudad, estos bares transportan a los primeros años de 1900.

Por Redacción Voy de viaje.

La Ciudad de Buenos Aires tiene más de ochenta cafés notables. Como detenidos en el tiempo, sus umbrales transportan a todo el que entra a otro siglo. La mayoría abrió sus puertas al público en las primeras décadas de 1900 y, además de arquitectura de época, conserva el mobiliario original de sus años mozos.

Con el transcurso del tiempo estos establecimientos fueron ampliando y modernizando su carta, aunque preservaron casi sin cambios la estética y el espíritu.

Roma

El Café Roma está en Anchorena y San Luis desde 1927, cuando ni siquiera había comenzado a construirse el edificio del cercano Mercado del Abasto. En sus paredes se pueden leer carteles que rezan "Es prohibido escupir en el suelo" y "Teléfono público", entre otros. Aunque cambió de dueños en 2019, conserva su espíritu y tradición: todavía funcionan la heladera de madera maciza, el grifo de estaño con forma de cisne, y las sillas y mesas originales que fueron restauradas por artesanos. 

 
 
 
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Cuando estábamos en obra en Roma se acercó un vecino. Nos contó que era del barrio de toda la vida, que había vivido en varios conventillos, que su padre estudió bandoneón con Troilo y que había armado con fotos que le habían quedado este cuadro. Lo hizo para otro café notable que cerró, y lo fue a retirar para que no se pierda. Vino buscando que ese cuadro, esos recuerdos de Pichuco queden en un bar, en Roma, en su barrio. En el mismo barrio en el que nació Aníbal Troilo. Lo guardamos esperando un lugar donde exhibirlo, y está a la espera de poder volver como soñamos volver. Un 18 de Mayo se fue Troilo. En Roma y en este cuadro lo tenemos presente todos los días. Porque un bar es también eso, un lugar donde alguien piensa para compartir sus recuerdos, un lugar donde lo que uno vivió vive para siempre.

Una publicación compartida por Roma Bar (@romadelabasto) el18 de May de 2020 a las 2:53 PDT

Bar El Federal

Fundado en 1864 en el barrio de San Telmo, es un protagonista de la ciudad y una joya arquitectónica. Este bar inició sus días como pulpería hace más de 150 años. Está en una de las casonas más antiguas de Buenos Aires y sus interiores se mantienen fieles a sus comienzos. Al recorrerlo se puede apreciar la antigua máquina registradora, las chapas enlozadas y los avisos publicitarios del siglo pasado que forman parte de su colección de piezas únicas.

Café Tortoni

Ubicado en el barrio de Monserrat, Café Tortoni es uno de los más antiguos de la ciudad, ya que fue fundado en 1858. En sus paredes están plasmadas las historias de sus clientes más destacados, entre los que figuran expresidentes y escritores como Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. Este mítico café ya festejó sus 160 años en funcionamiento. Para tener una experiencia completa hay que pedir churros con chocolate caliente (indiscutible).

Bar de Cao

En una esquina del barrio San Cristóbal se alza este tradicional establecimiento, que rápidamente se volvió un lugar popular y punto de reunión. Durante años convivieron aquí un bar y un almacén con despacho de bebidas. Hoy conserva la antigua caja registradora, los muebles originales del almacén, las vitrinas y los retratos de época. Del menú se destacan la cerveza tirada y picadas abundantes.

Los 36 billares

Su nombre no es azaroso: se llama así en referencia a su legendario subsuelo, donde funcionan las mesas de billar. Actualmente conserva el estilo propio que lo convirtió en un sitio de interés de la ciudad. Se encuentra en Avenida de Mayo y desde su inauguración en 1894 fue anfitrión de reuniones de figuras como Federico García Lorca o Abelardo Arias. A los 36 billares se puede desde ir a comer hasta ver espectáculos de tango.

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