Buscar Buscar Enviar por email Enviar por email Menu Menu Red de sitios Red de sitios Reloj Reloj Reloj Reloj Twitter Twitter WhatsApp WhatsApp Facebook Facebook Pinterest Pinterest Instagram Instagram Instagram Instagram Tumblr Tumblr Google+ Google+ Reproducir video Reproducir video Pausa Pausa Ver Ver Expandir Expandir Video Video Imagen Imagen Lista Lista Compartir Compartir Enviar Enviar Anterior Anterior Anterior Anterior Siguiente Siguiente Siguiente Siguiente Cerrar Cerrar Cerrar Cerrar Voy de Viaje Voy de Viaje En Familia En Familia En Pareja En Pareja Con Amigos Con Amigos Solos Solos En Avión En Avión En Auto En Auto Tips de Viaje Tips de Viaje Gastronomía Gastronomía Exóticos Exóticos Ciudades Ciudades Playas Playas Teens Teens Cuaderno de Viaje Cuaderno de Viaje Bus Bus Crucero Crucero Aventura Aventura
Argentina

Piedra Parada, un viaje al pasado

En plena estepa patagónica y en el medio del valle del río Chubut, se encuentra una enorme roca de origen volcánico que alcanza los 210 metros de altura. Hay otras geoformas y pinturas rupestres.

Por Redacción LAVOZ.

Luego de recorrer 120 kilómetros desde Esquel, en Chubut, se arriba al Área Natural Protegida Piedra Parada, un sitio único en su tipo en toda la Argentina. Allí se produjo una gran erupción volcánica, hace 50 millones de años, parte de la lava de lo profundo de la Tierra, salió a la luz para luego convertirse en minerales y rocas de colores amarillo, verde, gris, rojo y rosado que se visualizan en las proximidades del volcán. La lava que fuera parte de la caldera del volcán, dio origen a una enorme roca de 210 metros de altura.

En plena estepa patagónica y en medio del valle del río Chubut, además de Piedra Parada, se encuentran geoformas muy peculiares. Las antiguas paredes con huellas del material incandescente también atesoran pinturas rupestres que dejaron las poblaciones antiguas de la zona. Se llega desde la ruta y con medios propios, pero si se quiere conocer cada detalle y los secretos de la región, conviene contratar una excursión guiada. 

La energía especial del lugar atrajo a culturas aborígenes nómades.

Al cruzar el río Chubut, a pocos metros de la piedra, se ingresa al cañadón de la buitrera, de tres kilómetros de largo, flanqueado por paredones de 150 metros de altura, que van disminuyendo gradualmente a medida que se avanza hacia el interior del área. Esas paredes contienen rutas de escalada, cuevas y son el hábitat de aves, reptiles y roedores locales como el chinchillón.

Una energía presente 

Apenas se comienza a caminar por el lugar, se percibe una energía especial. Ya los primeros habitantes eligieron ese espacio para vivir de paso, eran nómades, y no por casualidad documentaron sus costumbres a través de las pictografías rupestres. 

Mientras que en el cañadón de la buitrera, se pueden encontrar muy fácilmente fósiles de una gran diversidad de flora y fauna prehistóricas, troncos petrificados, e impresionantes formaciones rocosas, producto de la erosión. En medio de un valle colorido y extenso, es posible realizar actividades como el ciclismo de montaña, cabalgatas, trekking y pesca deportiva.

Tranquilidad en el manso paisaje de la estepa patagónica.

Lo que hay que saber

Distancia. De Esquel a Gualjaina (último poblado con servicios en el camino al área protegida), 90 kilómetros. A 30 kilómetros hacia el este se encuentra el Área Natural Protegida Piedra Parada.

Paraíso de escaladores. El lugar es destino de escaladores de todo el mundo. En 2013 fue sede del Petzl Roc Trip, uno de los encuentros de escalada más importantes. 

Excursiones. Las visitas guiadas se contratan en las agencias de Esquel.

Informes: Secretaría de Turismo de Esquel, teléfonos (02945) 45-1927 / 45-3145 y 45-5652. E-mail: infoturismo@esquel.gov.ar

Temas: #Esquel #Chubut
2016. Todos los derechos reservados.
La Voz.