buscar

Nati Bainotti: cómo se disfruta el mundo viajando en bici

Natalia Bainotti. Foto: Instagram @natibainotti
Natalia Bainotti. Foto: Instagram @natibainotti

Natalia Bainotti nos introduce al mundo de los viajes en bici, resuelve las dudas más comunes y deja consejos para planificar el recorrido.

El primer viaje que Natalia Bainotti hizo sobre ruedas fue en 2012, cuando recorrió Chile en bici. Dice que en esos días notó una conexión con la naturaleza y consigo misma que no había sentido antes, y en ese momento pensó que necesitaba "volver a hacerlo, por más tiempo". Hoy no sólo recorre el mundo de esta forma, sino que también dicta cursos de cicloturismo y tiene un blog y una cuenta de Instagram en la que comparte tips y experiencias.

Lo más lindo de ir en bici

Dos son sus cosas preferidas en estas travesías: por un lado, poner el cuerpo en movimiento "y esa sensación tan parecida a la libertad" -"Llegar a donde sea que llegué porque mi cabeza y mi cuerpo me llevaron hasta ahí", dice Nati- y, por el otro, el encuentro con personas que viajando de otra forma no conocería.

Con las historias que vive hace cuadernos de viaje. “La escritura forma parte de mis días; es para mí una forma de ver y estar en el mundo. Escribir es una segunda forma de viajar, ya que el registro permite revivirlo, compartirlo y muchas veces entenderlo y darle forma”, explica. Muchos de esos escritos los publica en su cuenta de Instagram y en su blog.

¿Cómo planificar un viaje?

Natalia resuelve algunas dudas que seguramente muchos teníamos. ¿La mejor comida para cargar? Los carbohidratos, como arroz y pasta. Explica que en un día de pedaleo se gastan el doble de calorías que en uno normal, y comer sólo vegetales no alcanza para recuperarlas. ¿Cuánto se avanza por día? Depende, en los mejores días pedalea 10 horas. En kilómetros varía según el terreno y el clima: algunos días avanza siete kilómetros; otros, 90. ¿Dónde dormir? En carpa, casas de familia, cuarteles de bomberos o iglesias.

Dice que su ruta preferida, y la que recomienda para principiantes, es la de los Siete Lagos, en la Patagonia. También aconseja, a la hora de acampar, hacerlo cerca de un río o fuente de agua potable y lejos de las rutas. A la hora de tomar un avión dice que llevar la bici no es tan complicado como uno puede imaginar, que sólo es cuestión de embalarla bien y ponerle almohadillas en donde pueda golpearse.

Por las ciudades

Si bien en el día a día moverse sobre dos ruedas por una ciudad grande es fácil (siempre que esté preparada), Nati explica que, en un viaje en bici, llegar o salir de una ciudad grande es “un extra de planificación, por el tránsito, los horarios y las áreas peligrosas”. Conviene tenerlo en mente y hacerlo de forma ordenada.

Y por último cierra con unos consejos finales para los que todavía no agarraron la bici o recién empiezan: “Que se escuchen. Que hablen con gente que ya lo haya hecho. Que sí pueden. Que hay muchas personas dispuestas a ayudar. Que no hace falta irse lejos ni por mucho tiempo. Que tener miedo es normal. Que sólo se necesita una bici y ganas. Que no hay condiciones perfectas. Que lo hagan”.