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Tips de viaje

Información útil para una escapada a Iruya

Conocé el pueblo salteño que se encuentra en las montañas.

Por Pablo Bertorello (Especial).

CÓMO LLEGAR: en auto, desde Córdoba, por RN 9. Desde Humahuaca, Jujuy, Transporte Iruya tiene dos colectivos al día que hacen el trayecto por 95 pesos.

CONOCÉ MÁS. El pueblo que cuelga de la montaña en Salta.

PASEOS: trekking de dos días y una noche, con guía, comida y alojamiento, 1.800 pesos. Mínimo dos personas.

ALOJAMIENTO: en Hotel Iruya, la doble estándar con desayuno y estacionamiento cuesta 1.900 pesos. También hay distintas hosterías y hospedajes, además de casas de familia que ofrecen camas.

GASTRONOMÍA: los platos típicos son a base de quínoa, papas andinas y carne de camélidos. Los bifes de llama con papas andinas, las croquetas de quínoa y los tamales son opciones clásicas.

MÁS DATOS: turismosalta.gov.ar.

Info: Detalles

Tradiciones y más.

Emblemática. El mismo año de la fundación de Iruya, 1753, se levantó la Iglesia de San Roque y Nuestra Señora del Rosario, una construcción típica de la Puna. El santuario original fue refaccionado en varias oportunidades. Entre los cambios más significativos están el reemplazo del techo de paja y barro por uno de zinc y la sustitución del piso de adobe. Y en la década del ’80 se construyó un nuevo altar.

Al otro lado del río. Aunque parezca que es así, el pueblo no se termina en el paredón que lleva inscripto su nombre. El “lado B” se extiende al otro lado del río, en una fracción más autóctona y menos turística. Allí no hay construcciones coloniales y prácticamente tampoco existen lugares preparados para recibir visitantes, por eso es difícil ver rostros que no sean parte del día a día iruyense.

A San Juan y San Isidro. Los senderos que conducen a San Juan y San Isidro son utilizados por lugareños y viajeros. Los locales caminan desde pequeños y podrían hacerlo con los ojos vendados; sin embargo, para los turistas lo recomendable es contratar guías ya que es fácil desorientarse. El consejo es recurrir al juguito energizante: coquear. “Hace que no tengas sed, que no te canses y que transpires poco”, dicen.

Tienen dueño. En medio de los paisajes desolados, algunos ranchos parecen abandonados, pero no. Se usan en épocas de mayor fertilidad de la tierra. Donata López, una guía, cuenta que de chica migraba con su madre y hermanos de un puesto a otro, según donde estuviera el mejor alimento para los animales. Es una costumbre que todavía conservan algunas mujeres, mientras que los hombres se quedan con el ganado vacuno.

Fiestas populares. Para empaparse de lo tradicional: en enero se desarrolla el Carnaval Criollo; en vacaciones de invierno los lugareños realizan una feria de artesanos y productores locales; el 1° de agosto es la fiesta de la Pachamama y el 16 de ese mes, la fiesta patronal de San Roque. En octubre celebran la Virgen del Rosario; y en noviembre, la fiesta de Todos los Santos.

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